El aprendizaje-servicio es un método para unir el aprendizaje con el compromiso social. Es aprender haciendo un servicio a la comunidad.
El aprendizaje-servicio es una propuesta educativa que combina procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en un solo proyecto bien articulado donde los participantes aprenden al trabajar en necesidades reales del entorno con la finalidad de mejorarlo.
En definitiva, el aprendizaje-servicio es un método para unir compromiso social con el aprendizaje de conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Aprender a ser competentes siendo útiles a los demás.
La actividad está protagonizada activamente por niños y niñas, adolescentes o jóvenes e, incluso, por personas adultas, tutelados por equipos educativos formales o no formales.
Destinado a atender necesidades reales y sentidas de una comunidad. Se planifican actividades concretas, adecuadas y acotadas a la edad y capacidades de los protagonistas, y orientadas a colaborar en la solución de problemáticas comunitarias específicas.
El proyecto articula, explícitamente, el aprendizaje de contenidos curriculares, en el caso de las instituciones educativas, o formativas, en el caso de las organizaciones sociales.
Selección por parte de los alumnos de una situación que afecta a la comunidad o de su interés, por ejemplo: adicciones en la población juvenil, deforestación, cosecha de agua, cuidado del patrimonio de la comunidad. En esta etapa nuestra tarea como docentes es establecer las relaciones de los contenidos y PDA de los Campos formativos o disciplinas de un mismo campo que abonan al proyecto.
Proponer técnicas de investigación para conocer la situación a trabajar en el proyecto e identificar los recursos tanto materiales como humanos. Es fundamental promover el diálogo, el análisis, así como valorar los pros y contras, con la finalidad de tener claridad de cómo desarrollar las tareas.
En esta etapa se define: la organización del grupo binas, comunidades, etcétera; productos parciales y final es fundamental que estos den cuenta de los contenidos de aprendizaje que se derivan de los contenidos de las disciplinas que intervienen, por ejemplo, el uso recursos retóricos en un folleto para persuadir a los lectores. También se realiza la planificación junto con los alumnos, en la que se indique actividades, tiempos, responsables, productos, recursos, espacios de presentación, gestiones, etcétera.
Es el momento de poner en práctica lo planificado, las y los estudiantes realizan la investigación de acuerdo con la organización establecida en el plan de trabajo, por ejemplo, entrevistar al cronista de la comunidad, aplicar encuestas, analizar y jerarquizar la información recabada, diseñar propuestas de atención, hacer gestiones para presentación de resultados a la comunidad, entre otras acciones. En esta etapa no se deben perder de vista los contenidos y PDA, así como la finalidad del servicio atender. Es fundamental dar oportunidad a las alumnas y a los alumnos de poner en juego su creatividad. Así como de integrar a miembros de la comunidad a colaborar en tareas específicas, que de igual manera haya determinado en la planeación del proyecto.
Antes de presentar los resultados del proyecto a la comunidad, el grupo, junto con las y los docentes realizan actividades para evaluar el proyecto; por una parte, el cumplimiento del aprendizaje derivado de los contenidos y PDA, y por otra del propósito del servicio a la comunidad; la coevaluación, autoevaluación son fundamentales en esta etapa. Llevar a cabo la presentación de los productos del proyecto a la comunidad, es decir la propuesta de cuidado del patrimonio de la comunidad. Finalmente se puede integrar la heteroevaluación, como solicitar a algunos integrantes de la comunidad externen sus opiniones con respecto al proyecto.
Elaboró: Gabriela Tellez Rivera - Maria Fernanda Servin Martínez