LANZALLAMAS
LANZALLAMAS
El lanzallamas es un sistema mecánico para lanzar a distancia un chorro de fuego y que tiene su principal aplicación bélica en el ataque a obras defensivas.
Consta de un depósito de combustible, de otro con gas a presión, de un tubo unido a una lanza desde la que sale el chorro de fuego y de un dispositivo de encendido. Existen diversos tipos de lanzallamas, como el ligero, manejado por la infantería y los zapadores; el pesado o de posición, empleado en defensa, y el pesado sobre carro de combate. Su alcance oscila entre los 15 y 30 metros para los ligeros y de entre 50 y 200 metros para los pesados
El lanzallamas portátil consiste en dos elementos: la mochila y el lanzador. La mochila usualmente está compuesta por dos o tres cilindros. En un sistema de dos cilindros, uno de estos contiene un gas propulsor inerte comprimido (usualmente nitrógeno) y el otro contiene un líquido inflamable - generalmente gasolina con un espesante añadido. Un sistema de tres cilindros tiene frecuentemente dos cilindros externos de líquido inflamable y un cilindro central de gas propulsor para mantener el equilibrio del soldado que lo transporta. El gas impulsa al combustible líquido fuera del cilindro a través de una manguera flexible conectada al lanzador. El lanzador consiste en un pequeño depósito, una válvula accionada por resorte y un sistema de ignición; al presionar el gatillo se abre la válvula, permitiendo el paso del líquido inflamable a presión sobre el mecanismo de ignición y su salida por la boquilla del lanzador. El mecanismo de ignición puede variar según el tipo de lanzallamas: en ocasiones es una simple resistencia eléctrica, mientras que otros modelos presentan una pequeña llama alimentada por el gas a presión o emplean cartuchos de fogueo específicos.