ALTIMETRO THOMEN
ALTIMETRO THOMEN
Desde el invento del altímetro, barómetro en 1850, el poder conocer la altitud y la presión atmosférica, ayudo a los montañistas a saber su posición en el mapa, y hacer un seguimiento del ritmo de progresión, además de poder anticiparse a la posibilidad de cambios atmosféricos.
El altímetro indica la diferencia de altitud entre el punto donde se encuentra localizado y un punto de referencia, habitualmente la altura sobre el nivel del mar.
Con los altímetros modernos podemos ayudarnos para conocer con exactitud nuestra posición en el mapa. Si nos encontramos por ejemplo subiendo o bajando un sendero o remontando una cresta y no conocemos exactamente nuestra posición, es posible hallarla comprobando la altitud con nuestro altímetro y localizando esa curva de nivel en el mapa que cruza por el camino o la cresta. También nos puede ayudar a precisar mejor nuestra posición cuando estamos determinando esta por triangulación.
También podemos tomar una referencia a un elemento del terreno y llevar esta al mapa. Conociendo nuestra altitud podemos ver la curva de nivel que corta el rumbo en el mapa y conocer nuestra posición. Puede darse el caso que la curva de nivel corte el rumbo en varias posiciones, será necesario entonces recurrir a la observación del terreno para precisar nuestra posición.
Por otro lado, los clásicos altímetros analógicos presentan las ventajas de ser elementos simples, de fácil utilización, que no dependen de la carga de las batería, la cobertura de la señal o delicados componentes electrónicos y trabajan de forma eficaz a bajas temperaturas.