Me decidí en contribuir económicamente al "Centro de Desarrollo Infantil" (CDI) ubicada en la parroquia "El Morro" en la ciudad de Guayaquil.
Introducción al Centro de Desarrollo Infantil del Morro (CDI)
Al principio había un objetivo a cumplir dirigido por nuestros padres y en los que debíamos involucrarnos de alguna manera. Debíamos conseguir fondos para nuestra fiesta de graduación y para lograrlo hay diferentes mecanismos. Mis compañeros de clase eligieron diferentes caminos para conseguirlo y yo no estaba muy seguro de cual seguir.
En cierto momento recordé los pulgueros que hicimos antes con la misma finalidad. Reunimos ropa, juguetes etc. y llevarnos a vender a precios módicos en pequeñas comunidades de la provincia.
Pero quería hacer algo un poco diferente pero no me salía la idea hasta que me acordé que en las camaroneras donde trabaja mi papá hay trabajadores de bajos recursos quienes tienen esposa e hijos que podrían necesitar ropa que en mi familia ya no usamos por diferentes motivos. En mi caso, porque he crecido rápido y mucha ropa que no me queda, apenas si la he usado por lo que está en muy buen estado.
Haciendo esto, seguro conseguiría dinero para los fondos de la fiesta de graduación (esa fue mi primera intención) y además personas conocidas se verían beneficiadas con la venta.
A través del tiempo de elaboración del proyecto cambié de perspectiva y objetivos veces, ya no solo quería contribuir hacia los fondos de la fiesta de graduación de mi colegio, sino que también quería contribuir económicamente a personas o zonas más necesitadas, siendo al principio una inglés y luego un Centro de Desarrollo Infantil también
Para definir que había que vender, tenía algunas opciones, pero finalmente me decidí por la vestimenta (aún tengo juguetes, pero algunos significan aún mucho para mí. Eso es tarea pendiente).
Les dije a mis padres que me ayuden a seleccionar ropa que podría servir para el pulguerito y como condición puse que debía estar en muy buen estado ya que no se trataba de hacer caridad sino de vender ropa a muy bajos precios pero que dignifiquen a las personas que las reciban.
Mis padres decidieron colaborar también con ropa que estaba en muy buen estado pero que ya no les quedaba porque “habían crecido hacia los lados”.
En la mañana del sábado comenzamos a elegir la ropa para el pulguerito. Me quedé asombrado con la cantidad de ropa y zapatos en buen estado que ya no me quedaban (algunos ni recordé haberlos usado). Mis padres hicieron lo mismo con lo de ellos y para la tarde ya teníamos todo seleccionado, pero habíamos creado un caos en la casa por lo que debíamos organizar todo.
Al día siguiente decidimos la forma de organizarlos. Mi padre trajo cartones de los que sirven para transportar larvas a las camaroneras y mi madre conmigo comenzamos a clasificar por edad, sexo y precio, poniendo en cartones diferentes si era ropa de $1, en otros cartones lo de $2 y así sucesivamente. Hicimos un listado de el número de piezas en cada cartón y lo pegamos en el frontal del mismo. Nos quedamos con copia de todo para luego poder tener un mejor control de lo vendido y recaudado.
Esta actividad cumple con los requisitos de Servicio, Creatividad y Actividad. Durante esta experiencia se tuvo que estar en constante movimiento empaquetando la ropa para vender, movilizarla y ofrecérsela a la gente. En la parte de Creatividad debido a que fue una forma inusual para poder conseguir los fondos que se tuvo de objetivo y Servicio por el deseo de contribuir a la CDI del Morro.
Aprender a organizar mi vestidor.
Aprender a desprenderme de cosas que, aunque me gusten ya no voy a necesitar.
Entender que hay personas que pueden ser felices con cosas que yo no uso,
Conseguir recursos para ayudar a otros.
Desprenderme de cosas que me gustaban pero que ya no usaba, fue algo muy importante que aprendí. Al inicio me produjo sentimientos encontrados, por un lado, el afán de conseguir recursos y por otro lado cosas que me gustaban mucho y de las que no quería desligarme. Luego pensar que esto podía traer alegría a otros o que podían darle mejor uso que yo, me convenció que era el mejor camino a seguir.
Había que decidir a qué sector ir para vender lo seleccionado debido que las zonas de potencial venta estaban muy dispersas.
Decidimos el sector de El Morro porque en ese cantón está ubicado el Centro de Desarrollo Infantil que quería ayudar.
Allí tienen 4 camaroneras juntas y hay muchos trabajadores que serían potenciales clientes. Venderlas no fue para nada difícil. Nos ayudó el bodeguero de la camaronera quien anotaba lo que los trabajadores compraban ya que en el momento no tenían dinero, sino que se comprometieron a pagar cuando cobrasen su sueldo.
Se probaban ropa para ellos y llevaban ropa y zapatos para sus hijos y esposas. Las cocineras de la camaronera estaban felices comprando zapatos, carteras y vestidos a precios bajísimos. Los valores de las prendas variaban entre $1 -$2 - $3 - $5 y lo más caro era de $7 (que, por lo general fueron prendas muy poco usadas y que en su mayoría fueron compradas por mis padres en el extranjero).
Con la donación se adquirió una mesa para los niños de 18 meses
Me acuerdo que antes de la idea de la donación de la CDI, mi primer objetivo con el dinero recaudado era donarlo a la antigua iglesia del morro, la cual mi papá me comentaba que tuve el privilegio de conocer gracias a él cuando era niño. Recuerdo que me dijo que fue hecha entre el siglo XVII y XVIII. Lo que provocó que mis planes cambiaran fue cuando estaba viajando con mi papá en su camioneta, cargada de cajas con ropa y zapatos etc., llegamos al pueblo de El Morro y al llegar a la iglesia mi papá se detuvo un momento para saludar a un conocido de él. Escuché que hablaban de una guardería del pueblo y sus necesidades y me interesó el tema. Ahora ya no sólo tenía en mi cabeza recaudar dinero parala iglesia del Morro y la fiesta de graduación, ahora conocía de otras personas menos favorecidas que necesitaban el dinero para algo más importante que lo mío.
Video de agradecimiento por parte del CDI
La gente del personal del CDI me enviaron este certificado de agradecimiento
Me dedicaron unas palabras de agradecimiento por la contribución económica
Se había vendido el 100% de lo que llevamos y aunque no tenía en ese momento el dinero, sabía que en poco tiempo lo iba a tener. La gente sencilla por lo general es honesta y cumple su palabra me dijo mi padre. Así que tenía que definir qué haría con ese dinero. Seguía pensando en esa guardería que escuché al amigo de mi padre decir, y al salir ya de regreso a casa le pedí a mi padre pasar por la guardería.
Para mi mala fortuna estaba cerrada porque funciona sólo hasta cierta hora de la tarde y nosotros salimos pasadas las 5 pm. Se veía un sitio sencillo pero muy limpio y pintado con figuras y colores que me llevaron a recordar mi jardín de infante.
Al llegar a la casa le dije a mi padre que ya había decidido qué hacer con el dinero. Que lo quería utilizar no solo para la iglesia y el fondo de la fiesta de graduación, sino que también quería donarlo a la guardería CDI del pueblo de El Morro. Mis padres aceptaron gustosos y en cuanto tuve el dinero le dije a mi padre que había que llevárselos.
Al poco tiempo mi papá me envió un video producido por las profesoras de la guardería donde daban cuenta de en qué habían utilizado el dinero y mostraban su agradecimiento tanto conmigo como con el colegio.
La experiencia fue tan gratificante que ya tenemos nuevos bultos de ropa y zapatos para repetir el pulguerito y volver a donar los recursos que obtengamos sea en la misma guardería o en algún otro sector que pueda beneficiarse con esta humilde aportación.