Recibiré clases de cerámicas por primera vez en mi vida, sin haber tenido conocimiento alguno sobre cerámica antes el 28 de septiembre de 2022 para poder enseñarles a niños huérfanos en un proyecto CAS. Busco conseguir la experiencia necesaria para poder realizar un proyecto CAS, por lo que me enlisté en clases de cerámica.
Mi compromiso de enseñar a niños huérfanos en un proyecto CAS me llevó a embarcarme en una emocionante aventura de aprendizaje: tomar clases de cerámica por primera vez en mi vida. El 28 de septiembre de 2022 marca el inicio de esta travesía, donde buscaré adquirir la experiencia necesaria para llevar a cabo un proyecto CAS significativo y enriquecedor.
La decisión de aprender cerámica se originó en mi deseo de proporcionar a los niños huérfanos una experiencia creativa y terapéutica que les ayude a expresarse y sanar. Aunque carezco de conocimiento previo en este campo, estoy decidido a adquirir las habilidades necesarias para guiar y motivar a los niños en su proceso artístico.
Durante las clases, trabajaré en el desarrollo de mis habilidades de modelado, esmaltado y creación de piezas cerámicas. Cada técnica y proceso que aprenda será una herramienta valiosa que podré compartir con los niños en mi proyecto CAS.
Empecé consultando en páginas de internet por algún curso de cerámica para poder participar, pero los tiempos y precios que ofrecían no me tenían satisfecho. Pero luego recordé que tengo conocidos que saben de cerámica. Por lo que consulté a ellos para que me pudieran dar explicaciones de cerámica y me apoyen con consejos para el proyecto que tengo planeado.
Apenas acabaron las clases del colegio me dirigí a la casa de mi compañero y luego de almorzar empezamos con la clases. Mi compañero me empezó a enseñar técnicas y como manejar las herramientas que se usan normalmente en la alfarería. Las clases llegaron a durar más de 3 horas por todo lo que necesitaba aprender.
Además de la técnica, también estuve explorando el aspecto terapéutico de la cerámica y cómo puede ayudar a los niños a canalizar sus emociones, mejorar su autoestima y fomentar la creatividad. Esto se alinea con mi objetivo de brindar un entorno de apoyo y crecimiento para los niños huérfanos.
Las clases de cerámica no solo serán una experiencia de aprendizaje personal, sino también una preparación activa para mi proyecto CAS. Planeo aprovechar al máximo estas lecciones, perfeccionando mis habilidades para que pueda ofrecer a los niños un ambiente de aprendizaje enriquecedor y emocionante.
Mi elección de tomar clases de cerámica no solo fue una oportunidad para aprender una nueva habilidad, sino también un acto de compromiso con la comunidad y la filosofía del programa CAS.
A medida que avanzo en mi aprendizaje, sé que enfrentaré desafíos y momentos de frustración, pero también estoy seguro de que experimentaré una gratificación profunda al ver mi progreso y, finalmente, al compartir lo que he aprendido con los niños. La cerámica no solo será una forma de arte, sino un medio para construir relaciones significativas y empáticas con los niños a quienes enseñaré.
Las clases de cerámica no solo fue una experiencia de aprendizaje personal, sino también una preparación activa para mi proyecto CAS. Aproveché estas lecciones, perfeccionando mis habilidades para que pueda ofrecer a los niños un ambiente de aprendizaje enriquecedor y emocionante.
Pieza que elaboré a parte de lo que tenía que hacer. Gracias a los conocimientos que conseguí ese día sobre la cerámica
En resumen, mi decisión de tomar clases de cerámica como preparación para un proyecto CAS es un testimonio de mi compromiso con la comunidad y mi deseo de proporcionar experiencias enriquecedoras a niños huérfanos. Esta experiencia será un viaje de autodescubrimiento y aprendizaje constante, y estoy emocionado por las oportunidades que se avecinan en este camino.