Los microorganismos benéficos realizan fermentaciones que no solo conservan alimentos y enriquecen su sabor, sino que también mejoran su perfil nutricional y aportan probióticos, esenciales para la salud intestinal y el sistema inmunológico. Algunos de esos microorganismos son:
Levaduras:
Las levaduras son hongos unicelulares, muy pequeños y abundantes en la naturaleza. La levadura es ampliamente utilizada en diversos procesos industriales, tales como la producción de cerveza, la elaboración de pan, la producción de antibióticos, entre otros.
En el caso de la elaboración de pan, la levadura que interviene se denomina Saccharomyces Cerevisiae. Estos microorganismos cumplen una función muy importante, ya que son los encargados de fermentar el azúcar presente en la harina, dando como resultado etanol y dióxido de carbono (CO2). Los dos productos obtenidos de la fermentación son los que le otorgan la estructura y sabor característico del pan. La fermentación alcohólica con Saccharomyces Cerevisiae es el proceso mediante el cual la levadura convierte los azúcares del mosto en alcohol etílico y dióxido de carbono. Esta transformación es esencial para obtener vino con el grado alcohólico deseado.
Levadura mayormente utilizada para la elaboración de vinos y panes.
Producción de vino a partir de la fermentación alcohólica.
Forma ancestral de preparar panes mediante la fermentación de levaduras.
bacterias ácido lácticas (BAL):
Los productos lácteos son una fuente clave de proteínas y la fermentación es un paso crucial para preservar la leche, que de otro modo tendría una vida útil corta. Las bacterias del ácido láctico convierten los azúcares de la leche (lactosa) en ácido láctico, con dióxido de carbono como subproducto. La leche se calienta a una temperatura suave (alrededor de 25 °C) para permitir que las bacterias crezcan y se dividan. Se añade una enzima llamada cuajo que coagula y aglutina la leche fermentada. El exceso de líquido se drena y los quesos "frescos" como el requesón o el quark están listos para refrigerarse y consumirse en este punto. Los quesos más duros se dejan escurrir más y tienen un corto tiempo de maduración antes de estar listos para el consumo. Algunos tipos de queso se dejan madurar durante períodos más largos, donde adquieren olores y sabores característicos.
El proceso de elaboración del yogur es básicamente el mismo que el del queso. Las bacterias lácticas fermentan la lactosa de la leche, convirtiéndola en ácido, lo que reduce el pH y ayuda a espesar el yogur.
También conocido como ricota, es un derivado lácteo que se obtiene de la cuajada de la leche, generalmente de los residuos de su elaboración.
Producto de leche coagulada obtenida por la fermentación láctica producida por la acción de las bacterias Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus.