En el Laboratorio se limpian y preparan los restos fósiles mediante procedimientos físicos y químicos, con el fin de asegurar una adecuada identificación y clasificación científica. En muchos casos, el uso del microscopio o de la lupa binocular es esencial para poner de relieve rasgos microscópicos que permiten una determinación cuidadosa. Estos instrumentos ópticos también se emplean para la obtención de microfotografías destinadas al estudio y posterior publicación. Asimismo, se realizan tareas de conservación y restauración orientadas a garantizar que los fósiles se mantengan en óptimas condiciones a lo largo del tiempo.