Actualmente, las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) han tenido un desarrollo y crecimiento relevante en los últimos años alrededor del mundo, dándole utilización en diversos ámbitos de la vida cotidiana. Está claro que México pertenece a este crecimiento en torno a las TIC, pues se ha convertido no sólo en un privilegio de unos pocos, sino en una necesidad nacional para poder estar al margen de los demás Países en cuanto a la actualización y estabilidad cultural, económica, social y educativa.
Como lo podemos observar partir de lo ya mencionado y como lo hemos vivido día con día en esta era digital el desarrollo se ha hecho presente en nuestro contexto mexicano, sin embargo, a pesar del crecimiento que se ha logrado, aún nos encontramos en un estado de rezago y deficiencia tecnológica en cuanto al acceso y disponibilidad de las herramientas y uso de las TIC comparándolo con los países primermundistas, en donde el desarrollo e implementación de estas tecnologías es “ameno” y más eficiente, en donde la brecha digital se ha hecho mas visible.
A consecuencia de ese crecimiento, la sociedad se ha ido trasformando y ha ido modificando sus costumbres y formas comunicarse, creando así una cibercultura trastoca diversos ámbitos tanto laborales , sociales y educativos , que encierra básicamente todo este proceso de cambios que ha surgido dentro de las sociedades. El ser humano siempre ha tenido la necesidad de ir creando y desarrollando conocimientos que le permitan seguir viviendo , con base en esto , las tecnologías le han dado un respuesta al brindarle la oportunidad generar conocimientos que respondan a sus necesidades.
Es así, que en este escrito pretendemos hacer referencia a estas cuestiones, haciendo uso de reflexiones personales en torno al tema ayudadas de diagnósticos de instituciones confiables y oficiales, así como de algunas investigaciones seleccionadas y analizadas anteriormente.
Se aborda también la importancia de contar con las competencias para el uso apropiado de los recursos digitales en el aula para que más que lejos de ser un distractor realmente estén integrados al aprendizaje y sean el instrumento que permita al profesor potenciar su trabajo y al alumno ser actor central de su aprendizaje.