Quemaduras
Las quemaduras son lesiones causadas por el calor, los productos químicos, la electricidad o la radiación. Su gravedad varía de leves a potencialmente mortales y requieren cuidados específicos según el tipo y la profundidad de la quemadura.
Se trata de quemaduras leves que sólo afectan a la capa externa de la piel. Suelen causar enrojecimiento y dolor.
Consejos de cuidado: Enfría la quemadura con agua fría durante 10-15 minutos. Aplica aloe vera o una loción hidratante y cúbrela con un vendaje limpio.
Estas quemaduras son más profundas y afectan a las capas externas y subyacentes de la piel. Causan ampollas y dolor intenso.
Consejos de cuidado: Aclarar con agua fría, pero evitar reventar las ampollas. Aplique una pomada antibiótica y cúbrala con un vendaje estéril. Acude al médico si la zona quemada es grande.
Son las quemaduras más graves, que dañan todas las capas de la piel y posiblemente los tejidos subyacentes. Pueden tener un aspecto blanco, carbonizado o correoso.
Consejos de cuidado: Busque ayuda médica inmediata. No sumergir en agua. Cubrir con un paño limpio o un vendaje y elevar la zona quemada.