Ampollas
Las ampollas son burbujas llenas de líquido que se forman en la piel, normalmente debido a fricción, quemaduras u otros daños. Aunque pequeñas, las ampollas pueden ser bastante dolorosas y requieren un tratamiento cuidadoso para evitar infecciones.
Lave suavemente la ampolla y la piel circundante con agua y jabón suave. Sécala dando golpecitos con un paño limpio.
Cubre la ampolla con un vendaje estéril o una compresa para ampollas para protegerla de más roces. Evite perforar la ampolla para reducir el riesgo de infección.
Utiliza analgésicos de venta libre como el ibuprofeno para controlar las molestias. Si es posible, mantén elevada la zona afectada.
Presta atención a los signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón o pus. Si la ampolla se rompe, mantenla limpia y aplica una pomada antibiótica.