A parte de la madera en su estado natural; ordinario, se pueden formar otros muchos productos con diversidad de funciones y propiedades que imitan con un precio inferior a la madera natural o nos dan propiedades completamente diferentes a la ésta. A esos productos producidos por el hombre a partir de diferentes materias primas son llamados productos derivados de la madera o maderas artificiales, entre los que destacamos el aglomerado o conglomerado, el chapado, el contrachapado, el tablex, el DM, todos los diferentes tipos de papel, el cartón y las cartulinas.
El aglomerado está formado por serrín y virutas de madera que se han formado en buena parte por el aserrado de otras piezas, y que es reciclado. Además, se les añade cola para posteriormente comprimirlo y secarlo. En la madera aglomerada estándar, el pegamento que se utiliza principalmente es urea formaldehído. La cantidad de pegamento que contiene la madera aglomerada constituye el 10 %.
En cuanto a las propiedades básicas, la madera aglomerada es similar a madera. Algunas propiedades que adquiere son la no-direccionalidad del grano, al ser homogénea. Además, su densidad varía entre 650 y 750 kg/m³, por lo que sería una madera pesada. Por lo demás, resiste muy mal la humedad y no se deforma con el tiempo al ser bastante resistente.
Está formado por una base de madera barata sobre la que se pega una lámina delgada con acabado y vetado que le da un buen aspecto. Las maderas que se suelen utilizar como chapas son las de caoba (que, de normal sería muy cara), nogal, cerezo o sapeli entre otros.
Permite evitar la sobreexplotación de algunas especias de árboles, ya que de un mismo árbol se pueden obtener muchos metros de chapa. Ofrecen la calidez y naturalidad de la madera natural. Además, utilizar chapas permite fabricar muebles de algunas especies de madera con las que normalmente no se podría hacer debido a los procesos de expansión y contracción natural de estas maderas. Como punto negativo tiene que se suele curvar por la cara del chapado.
Al igual que en el chapado, la base es una madera barata, pero con mayor resistencia, además que esta vez se chapa por ambas caras. La base está formada por placas de madera fina pegadas entre sí cambiando el sentido de las vetas entre lámina y lámina.
Gracias a la alternancia de la dirección de las vetas en las chapas que se van uniendo unas con otras, se consigue una mayor uniformidad y resistencia. Por lo demás, tienen unas propiedades muy similares a la madera original, al ser por ejemplo aislantes o resistentes al fuego. También hay que destacar que es uno de los derivados de la madera más caros.
Es fabricado a partir de las fibras de la madera sometidas a unas altas presiones y temperaturas, por lo que tienden a comprimirse. No es necesario el uso de pegamento ya que el aglomerante de la madera (lignina) actúa como pegamento.
Se caracteriza por tener una cara lisa y otra rugosa, por lo que es utilizado para fondos de armario o cajones. Por su composición a base de madera, es un material biodegradable que se puede aprovechar al final de su ciclo de vida para su reutilización en otros productos, para generar energía y como fuente de calor natural
Los tablones de DM se forman a partir de fibras a las que se ha extraído la lignina (sobre un 85%), por lo que no tienen su componente aglomerante, lo que hace que sea necesario el uso de resinas sintéticas para posteriormente prensar fuertemente hasta que se seque. Su nombre hace referencia a densidad media (DM), pudiéndolo encontrar también como MDF en inglés.
Se caracterizan por su superficie lisa y homogénea, sin vetas, nudos o anillos por ningún lado. Su densidad ronda los 650 kg/m3, aunque es un valor que puede variar mucho dependiendo del prensado y la resina utilizada. Es un material bastante fácil de trabajar, a no ser que se utilicen tornillos cerca de los bordes; su punto débil. Por lo general tienen una mayor resistencia a la humedad, pero depende en gran medida del aglomerante utilizado.
Se fabrica partiendo de la celulosa que contiene la madera, desechos de materia vegetal como algodón, paja o caña de azúcar, productos textiles como telas y prendas de vestir, además de papel y cartón reutilizados. Además, se usan grandes cantidades de agua, y productos químicos muy contaminantes como la sosa cáustica, diferentes ácidos o productos con azufre, por lo que es más recomendable el reciclado del papel al ser menos nocivo para el medio.
Como características generales tenemos que el papel es un material bastante flexible y que arde con facilidad, aunque muchas propiedades del papel van variando en función de su gramaje, dando lugar a nuevos productos como la cartulina o el cartón:
En su fabricación no se ha utilizado ningún aglomerante artificial. Se caracteriza por su superficie áspera, lo que no hace óptimo su uso para escribir. Se utiliza, por ejemplo, como papel de impresión, papel pluma, papel lanillas o papel secante.
Se caracteriza por haber sufrido el calandrado (proceso de preparación un material por presión entre dos o más rodillos contrarrotantes) para reducir su espesor. Se pueden encontrar a su vez tres tipos diferentes de papel satinado:
El papel estucado, que contiene yeso.
El papel manila, satinado únicamente por una cara, por lo que se usa para envoltorios.
El papel satinado completamente es utilizado para libros o folios.
Es aquel cuya pasta lleva fibras de trapos de algodón, lino, cáñamo...
Se caracteriza por ser muy resistente y duradero, además de ser empleado en documentos oficiales y notarías. Es un tipo de papel caro.
Está hecho con fibras alargadas de trapos y cola. A menudo, la composición del papel incluye lino, algodón u otras fibras textiles. Es un papel flexible y resistente.
Con técnicas de impresión complejas, como la marca al agua, los hologramas y la tinta invisible, para evitar la falsificación. Se utiliza en billetes.
Es un soporte de papel recubierto por una emulsión de sales de plata sensible a la luz para la ampliación o reproducción de imágenes (fotografías) tomadas sobre película.
Es usado en positivados de fotografías, en catálogos ilustrados, carteles y expositores en puntos de venta...
Es fabricado en un proceso homólogo al papel, pero que adquiere mayor grosor y resistencia que el papel ordinario.
Hay varios tipos de cartulinas, entre los que destaca el marfil (muy buena calidad), bristol (de baja calidad), tela (su superficie imita a la tela) aunque existen otros tipos como el cuché, la gamuza o la opalina.
Para obtener cartón superponemos distintas hojas de papel mediante una vía húmeda, obteniendo así un producto más rígido, duro y resistente que el papel y la cartulina.
Se pueden usar para cajas de cartón, envoltorios, etc...
El corcho proviene de un árbol llamado alcornoque (Quercus suber), que crece en los alrededores del mediterráneo sobre todo, siendo así países como Portugal, España o Argelia los mayores productores. El corcho se extrae de la corteza del alcornoque, y está constituido por células muertas cuyo interior se llena por un gas similar al aire, lo que le da su densidad tan baja y su ligereza.
Del corcho destacamos que es bastante ignífugo, flexible y prácticamente no se pudre, debido a su composición en suberina y cerina. Además, es un producto natural y biodegradable, que apenas daña al medio al ser extraído. Por otro lado, el corcho es impermeable, inodoro, resistente a los agentes químicos e inatacable por los líquidos, muy resistente a los ataques de los insectos, compresible y elástico, con extraordinaria capacidad de recuperación dimensional, excelente aislamiento acústico y de vibraciones, muy liviano y con elevada resistencia mecánica.
Debido a sus excelentes propiedades, vemos que se usa en muchos campos distintos, como en la industria naval, la industria del vidrio y la cerámica, la construcción e incluso en el sector de la moda entre otros muchos usos, pero sin duda alguna el uso predominante del corcho es para tapones de bebidas.
El proceso de obtención del corcho se llama descortezado o descasque. Es un proceso que se realiza cada 9 años a partir de cuando el árbol alcanza los 18 años.
Primero, se hace un corte en el árbol, extrayendo las diferentes láminas de corteza de árbol. Después, se seca al aire y al pasar tres meses se hierve en agua con otros productos químicos para así obtener un corcho más suave y resistente.
Por lo demás, se seleccionan las cortezas de un espesor determinado y de calidad, para después hervirlo por segunda vez y cortarlas con un espesor de medio centímetro aproximadamente.
Para finalizar, se tritura el resto formando gránulos de medio centímetro de grosor para elaborar placas de corcho, usados como aislantes térmicos y acústicos, además de para fabricar botones. A continuación se muestra un video que enseña perfectamente el proceso de obtención del corcho en España, uno de los países que más producen este material.
En cada una de las siguientes páginas web se profundiza más acerca de cada uno de los derivados de la madera: