¿Qué es la madera?
La madera natural es un material constituido por el conjunto de tejido que forman la masa de los troncos de los árboles, a los que se les quita su corteza. Es el material de construcción más ligero, resistente y fácil de trabajar, utilizado por el hombre desde los primeros tiempos. Ésta se extrae de algunas partes del tronco de los árboles, aunque de manera excepcional también se pueden aprovechar las raíces y las ramas gruesas de un árbol. Aunque del tronco se pueda utilizar para sacar madera natural; y se utiliza, podemos obtener también maderas artificiales y otros derivados de la madera. En esta página se hablará de ambos, tanto de las maderas naturales y sus propiedades como de las propiedades de los derivados de la madera.
La madera se forma por celulosa en un 60%, por lignina (elemento de unión entre las fibras) en un 30% y por azúcares, sales minerales, agua, almidón o tanino como componentes minoritarios.
PARTES DEL TRONCO
Las partes usadas del tronco son el duramen (leño viejo que sirve para dar rigidez al árbol, parte más dura) y la albura, formada por los anillos más jóvenes del árbol. Aunque las demás partes no sean usadas, es importante conocer su función dentro del conjunto del tronco.
Corteza: Capa más externa del tronco, que protege a la planta de las agresiones externas. La corteza está compuesta de células muertas.
Anillos de crecimiento: Capas concéntricas alrededor de la médula. Van apareciendo conforme el árbol va creciendo.
Cámbium: Células de reproducción. Es donde se empieza a crear la madera.
Médula: Parte central del tronco.
Representación de las partes del tronco
La densidad indica la relación entre la masa y el volumen. Por lo general todas tienen menos densidad que el agua, es por esto que la madera flota.
La dureza nos indica la resistencia de un material a ser rayado o penetrado. En este caso, dividimos entre maderas duras (crecimiento lento y hoja caduca) o maderas blandas (árboles de rápido crecimiento ).
La flexibilidad de la madera se mide en la capacidad que tiene la madera de doblarse sin romperse y volviendo a su posición inicial, capacidad a destacar en la madera, sobre todo si se realiza en sentido longitudinal de las vetas.
En las maderas, cuanto más pesada sea, más resistencia tendrá normalmente. Aunque hay algunas maderas que tiene mejor relación resistencia-peso que otras.
La estructura de la madera hace que el sonido rebote, por lo que es un material acústico (esto hace que se use tanto en instrumentos de viento).
Es un buen aislante térmico y eléctrico.
Anisótropo, es decir, sus propiedades varían según la dirección de sus vetas que se considere.
Higroscópico, es decir, el agua, tanto en forma líquida como en forma de vapor, influye en su comportamiento.
La madera posee una gran tenacidad (capacidad para absorber la energía de un golpe) por eso se utiliza en los mangos de las herramientas.
La madera es capaz de absorber o desprender líquidos o gases gracias a su porosidad.
Gran variedad cromática y de avetado.
Buena resistencia mecánica a la tracción, compresión y flexión.
La mayor resistencia de una madera es en dirección a las fibras y la menor en sentido perpendicular a las mismas. La rotura por tracción se produce de forma súbita.
Cuanto más densa es la madera, más resistencia tendrá a la compresión.
La flexión es un esfuerzo aplicado en la dirección horizontal de las fibras, esto hace que se acorten las fibras superiores y se alarguen las inferiores.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA MADERA
La madera es un material abundante, económico y ecológico, ya que es totalmente renovable.
A pesar de que la tala indiscriminada en distintos áreas del mundo como el Amazonas sea un problema ecológico mundial, existe la posibilidad repoblar hectáreas enteras de árboles.
La madera presenta diversos niveles de elasticidad y resistencia, lo cual la hace ideal para diversos trabajos de tallado y construcción.
Además, las casas hechas de madera son más económicas, más rápidas de hacer y otorgan una importante sensación de resguardo y seguridad.
La madera es fácil de trabajar con herramientas sencillas.
Las maderas son susceptibles a la acción de elementos ambientales como la lluvia, aunque con el tratamiento correcto pueden mostrarse muy resistentes durante años.
Sin embargo, las fibras de la madera pueden fracturarse debido a la presión o a los impactos, así como a la corrosión, especialmente en presencia de humedad ambiental (como en el salitre costero).
Además, la luz ultravioleta impacta en las maderas, degradando la lignina y oscureciendo las maderas, haciéndolas más frágiles.
Por otro lado, la madera puede alojar seres vivos, como termitas (comején), hormigas, escarabajos, y sobre todo de hongos y mohos, los cuales pueden empeorar la calidad de la madera.
La madera es uno de los materiales más habituales en las viviendas pero, a diferencia de otros, su aspecto sufre con el paso del tiempo, especialmente si la madera está expuesta a muchos roces o se encuentra en zonas exteriores sufriendo constantes cambios de temperatura.
Los tratamientos protectores de madera permiten proteger del desgaste y de los daños a este material, además de brindar nuevas propiedades y características a las maderas en las que se utilice. A continuación, vamos a conocer cuáles son las principales causas del daño que puede sufrir la madera y conocer los tratamientos protectores que se pueden aplicar para evitarlo.
Aceites
Es una de las formas más habituales de nutrir y proteger la madera. Se trata de una mezcla de aceites que se utilizan para nutrir y realzar el aspecto de la madera. También sirven para aportar brillo, mejorar el tacto y uniformiza el color de la madera.
En algunos casos se emplean como protectores de madera los aceites de teca, sobre todo para maderas que van a estar en el exterior (aunque su uso también puede darse en interiores).
Barnices
Los barnices para madera, ya sean sintéticos o al agua, son ideales para proteger la madera, ya que genera sobre las fibras una capa que cierra los poros y evita que penetre en ellas cualquier tipo de mancha, polvo o humedad. Son idóneos para interiores, aunque se pueden usar también en exteriores si tienen una composición específica para ello.
Esmaltes
Los esmaltes para madera tienen una finalidad estética, pues su principal función es la de mejorar el aspecto de este material. Aún así, en la actualidad este tipo de productos han evolucionado mucho y ahora ofrecen también una mejora en la resistencia y durabilidad de la madera. Pueden encontrarse en diferentes acabados (brillo, mate, satinado…), así como en una gran variedad de colores.