La sombra de una lágrima es un poemario a la vez que un relato desde tres puntos de vista, diferentes pero complementarios. En el primero, Luis Miguel Uriarte se deja tocar por las emociones y sentimientos que nos conforman y nos mantienen vivos; en el segundo, se pregunta acerca de esta sociedad que se despide entre potencialidades y riesgos, desequilibrios imposibles y retos colosales; y, en el tercero, sigue pretendiendo acercarse al fundamento de la Realidad (sea lo que sea que queramos expresar con ello), recorriendo un camino literario que siempre lleva un poco más adentro, un poco más allá.
La lengua descansaba abatida
en su prisión húmeda y timorata
Una prisa anterior al tiempo
deformaba el gesto de la tarde
los ojos se abandonaban
a una cartera sin llegada
y ni siquiera el viento puso las cosas en su sitio.
Las viejas palabras de siempre, malogradas,
se perdían en olas oscuras como dunas,
fingiéndose nocturna en mares y tierras de nadie.
No hablo de la languidez artística
o de enjugar penas.