Es una receta fácil y rápida en la que no se necesita el uso del horno sino que se hace al microondas.
Esta receta es fácil y si se hace con niños puede resultar divertido porque pueden dejar fluir su imaginación a la hora de poner los ingredientes.
No tiene mucha complicación y lo que más cuesta es el cocinado que no es más que 20 minutos.