A pesar de la creciente disponibilidad de opciones de lentes de contacto multifocales, los présbitas siguen siendo minoría entre los usuarios de lentes de contacto. Aunque en los años trascurridos desde 2010 el número de usuarios de lentes de contacto multifocales ha crecido considerablemente en España sigue representando una proporción muy pequeña. Solamente un 8%, en términos de volumen, de un mercado de 1,9 millones de usuarios de lentes de contacto.
Por lo tanto esto demuestra la necesidad de lograr diseños de lentes que corrijan la presbicia de manera efectiva, cosa que aún no se ha conseguido.
Los abandonos continúan siendo un gran problema con las lentes multifocales. El estudio más reciente entre nuevos usuarios demuestra que, al cabo de un año, solo el 57% de los usuarios de lentes de contacto multifocales continúa utilizándolas, frente al 78% que lo sigue haciendo con lentes esféricas. Los abandonos en multifocales pueden deberse a la falta de satisfacción con la visión conseguida, pero también a problemas relacionados con el envejecimiento del ojo, como los cambios en la película lagrimal y la reducción de la comodidad.
Muchos usuarios de lentes de contacto présbitas están actualmente tratados con monovisión, aunque esta modalidad conlleva algunas limitaciones importantes. La agudeza visual binocular es inferior con monovisión que con lentes multifocales así como también se ve reducida la función de sensibilidad al contraste binocular y la estereopsis.Y cuando los usuarios han probado ambos métodos de corrección, la mayoría prefieren multifocales a monovisión (76% vs 24%).
Entre las muchas variables de lentes de contacto que se pueden adaptar para compensar la presbicia son la lente multifocales, mono visión, o lentes de contacto multifocal con una gafa para cerca o progresiva con neutro en lejos. Las lentes de contacto multifocales pueden ser de dos tipos:
Visión simultánea: este tipo de lentes tienen varios anillos concéntricos con diferentes potencias, de este modo a la retina llegan 2 imágenes: una para cerca y otra para lejos, y es el cerebro encargado de escoger la imagen enfocada. la lente debe quedar muy bien centrada en la pupila y con todos los anillos dentro del área pupilar para poder aprovechar bien todas las potencias. Sin embargo, este cambio de potencias provoca imágenes fantasmas, percepción de sombras o halos. Este diseño existe en lentes hidrofilicas multifocales y en RGP multifocales. Con estas lentes se consigue visión binocular, pero debido a esto a veces la agudeza visual monocular se ve afectada. Los diseños actuales son los diseños asfericos, diseños concéntricos o diseños difractivos.
Visión alternante: Estas lentes de contacto tienen 2 potencias, una para visión de lejos y una para visión de cerca. En posición primera de mirada la lente queda centrada en la posición de lejos, pero en posición inferior el parpado inferior empuja la lente hacia arriba de manera que la potencia de cerca queda en el eje visual. Debido a la traslación de la lente, estos diseños solo existen en lentes de contacto RGP bifocales y trifocales.
En el mercado actual de lentes de contacto se encuentran disponibles muy pocas LCB tóricas multifocales de modalidad desechable. Este es un campo que los profesionales en la salud visual continuarán muy de cerca en el futuro, a medida que mejoren las lentes blandas tóricas y lentes blandas multifocales.
Si una lente multifocal se descentra, ello inducirá aberraciones indeseadas (principalmente el coma), reduciendo la visión.
En estudios recientes autores propusieron que la topografía corneal puede ser un método muy valioso para evaluar el centrado de la lente, y los autores recomendaron la utilización de mapas tangenciales (diferencia de curvatura instantánea) para cuantificar el centrado.
La posibilidad de predecir este efecto, a partir de mapas topográficos, resulta ser un excelente método de valoración objetiva del centrado óptico de la lente para confirmar los resultados de agudeza visual subjetiva.
Junto con este método objetivo, se puede obtener la opinión de los pacientes, preguntándoles si notan visión doble o partida, de lejos o cerca.
La elección del material es un factor tan importante como el diseño, especialmente en ojos présbitas, dado que la estabilidad de la lágrima se ve reducida con la edad.
Los factores ambientales, tales como el creciente aumento del uso de ordenadores, también están influyendo en el envejecimiento del ojo.
El objetivo es seleccionar un material que permita mantener una lágrima estable y que, por tanto, proporcione una visión más estable y que al mismo tiempo minimice los síntomas de sequedad y falta de confort.