No soy cocinera. No he estudiado cocina ni nada parecido. Solo me gusta cocinar para mí y mis conocidos, pero dejo algunas notas o consejos que he aprendido de hacer estas recetas varias veces.
1 Huevo L
140g de azúcar
60 ml de aceite de girasol
80 ml de leche
Esencia de Vainilla al gusto
90 g de harina de trigo
30 g de cacao puro en polvo
1 cucharadita de levadura química
Una pizca de sal
50 ml de agua caliente
En un bol bate el huevo (entero) hasta que espume y doble su tamaño. Continuación añade el azúcar y mezcla.
Añade el aceite, la leche y la esencia de vainilla y bate hasta incorporar todo.
Añade la harina y el cacao tamizados además de la levadura y la sal. Bate hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos (bate solo lo justo y necesario para que todo se integre).
Añade el agua.
Vierte la mezcla en un molde engrasado y llévalo a un horno precalentado a 180º durante 50 minutos. (El tiempo puede variar porque cada horno es un mundo).
Saca el bizcocho del horno y deja que enfríe dentro del molde sobre una rejilla.
Desmolda y déjalo enfriar unos 20 minutos más.
La receta se puede hacer a mano con un globo batidor, pero personalmente prefiero usar una batidora eléctrica de varillas porque al espumar los huevos el resultado es mejor que hacerlo a mano.
NUNCA abras el horno durante la cocción del bizcocho.
Para saber si el bizcocho está bien cocido, clava un palillo en el centro y si sale limpio entonces está listo.
125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
100g de azúcar blanco
100 g de azúcar moreno
1 huevo L
Esencia de Vainilla al gusto
250 g de harina de trigo
1/2 cucharadita de bicarbonato
Una pizca de sal
200g de pepitas de chocolate.
En un bol mezcla con una espátula la mantequilla (que tiene que estar blandita, no derretida), el azúcar blanco y el azúcar moreno hasta que todo esté bien integrado.
Añade el huevo y mézclalo con la espátula hasta que esté bien incorporado.
Añade la esencia de vainilla.
Agrega la harina tamizada, el bicarbonato y la sal. Mezcla hasta que quede una masa uniforme.
Añade las pepitas de chocolate y remueve para que queden bien repartidas en la masa.
Deja reposar la masa en la nevera por 20 minutos.
En una bandeja engrasada y apta para horno, forma bolitas de masa de unos 25 g cada una, aplástalas un poco para darles forma y decora con unas pocas pepitas de chocolate extra.
Lleva las galletas a un horno precalentado a 180 º durante 20-25 minutos (el tiempo puede variar según el horno).
Cuando las galletas tengan el borde dorado, sácalas y deja que se enfríen y terminen de endurecerse.
Si la mantequilla está demasiado dura, métela unos pocos segundos al microondas para que se ablande, pero cuidado porque no debe derretirse.
Cuando pongas las galletas en la bandeja para horno, ten en cuenta que estas se expandirán con el calor así que deja algo de separación entre ellas.
2 huevos L
80 g de azúcar
250 g de Mascarpone
1 paquete de soletillas/ lenguas de gato (son unos bizcochitos alargados)
Café
Amaretto
Cacao en polvo
Separa en dos boles las claras de las yemas de los huevos.
Bate las claras a punto de nieve y guárdalas en la nevera.
Añade a las yemas el queso mascarpone y el azúcar. Bate hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
A la mezcla anterior añade poco a poco, y con movimientos envolventes, las claras del paso 2 mediante una espátula.
Opcionalmente puedes pasar la mezcla a una manga pastelera.
lleva la mezcla a la nevera y prepara un bol con el café que más te guste (sigue las instrucciones del fabricante) y añade un chorrito de Amaretto ( o un vasito si te gusta borrachín).
Moja las soletillas de una en una en la mezcla anterior y pásalas a una fuente de cristal hasta cubrir el fondo.
Vierte por encima parte de la mezcla reservada en la nevera y asegúrate de que cubra bien las soletillas.
Repite los pasos 7 y 8 hasta que te quedes sin mezcla de mascarpone ( OJO, la última capa ha de ser de mascarpone)
Decora la parte superior con cacao en polvo.
Si tienes un buen brazo y mucha paciencia, puedes hacer esta receta a mano, pero personalmente recomiendo una buena batidora eléctrica de varillas.
Si no te gusta el Amaretto, prueba a sustituirlo por Baileys (o no añadas alcohol que también es una opción si van a comer niños).
Se trata de un postre que tiene huevo crudo así que por favor consérvalo en la nevera.
¿Sabías que el nombre de este postre italiano está compuesto por tres palabras: Tira=Tira, mi=me, sú= arriba?
1 yema de huevo L
35 ml de leche
100g de azúcar
250g de harina
65g de mantequilla derretida
Esencia de vainilla al gusto
En un bol mezcla la yema de huevo, la leche y el azúcar.
Agrega la esencia de vainilla.
Añade la harina y mezcla hasta obtener una especie de tierra.
Incorpora la mantequilla hasta obtener una masa lisa.
Deja reposar la masa unos 30 minutos en la nevera.
Precalienta el horno a 180º
Extiende la masa con un rodillo en una superficie enharinada y, con un cortador, corta las formas que más te gustan.
Lleva las galletas al horno por unos 15 minutos o hasta que los bordes estén dorados.
Esta masa es ideal para galletas y bases de postres como tartas
3 huevos L
1 medida y media de azúcar
1 medida de aceite de girasol
1 yogur griego natural sin azúcar
Esencia de vainilla al gusto
Ralladura de medio limón
3 medidas de harina de trigo
1 sobre de levadura química para repostería
En un bol mezcla los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla de mayor volumen, más espesa y de un color amarillo claro.
Agrega el aceite, la esencia de vainilla, la ralladura de limón, el yogur y mezcla.
Tamiza y añade la harina y el sobre de levadura. Mezcla hasta que todo se integre.
En una bandeja para hacer magdalenas, pon capacillos de papel y rellénalos con la masa.
Espolvorea las magdalenas con un poco de azúcar por encima para que quede un pequeña costra crujiente.
Lleva las magdalenas al horno precalentado a 180 º C por aproximadamente 40 minutos o hasta que veas que están doradas y bien cocidas (Puedes hacer la prueba del palillo)
Saca las magdalenas y deja que reposen un rato antes de sacarlas de la bandeja.
Saca las magdalenas de la bandeja y deja que enfríen totalmente.
Como pasa con todos los bizcochos, es importante no sobrebatir la masa cuando le hemos incorporada la harina porque puede provocar que el bizcocho quede mazacote.
Si no tienes un limón puedes sustituirlo por otro cítrico como la naranja o usar un yogur con sabor a limón (aunque a mí no me gusta demasiado esta última opción).
No intentes desmoldar las magdalenas nada más salir del horno porque estarán demasiado blandas y se romperán.