Impulsamos un sistema económico sin dinero, orientado a la organización colectiva del trabajo, la producción y la provisión, donde las necesidades básicas de la población estén garantizadas como resultado directo del esfuerzo común y no de la especulación o el mercado.
Proponemos el pleno empleo obligatorio y organizado, donde cada persona en condiciones de trabajar cumpla una función productiva según sus capacidades. El trabajo es deber social, fuente de dignidad y base de todos los derechos materiales.
Construimos una militancia disciplinada, consciente y activa, no limitada a momentos electorales ni a la protesta ocasional. La militancia es compromiso cotidiano con el proyecto nacional y con la comunidad.
Impulsamos la formación integral de nuestros militantes, especialmente de los jóvenes, en:
pensamiento político nacional
economía y organización social
historia argentina
ética, responsabilidad y disciplina
Sin formación no hay proyecto que perdure.
La juventud no es espectadora ni decorado. Es fuerza activa de construcción, llamada a estudiar, organizarse, trabajar y asumir responsabilidades dentro del Movimiento y en la vida social.
Promovemos la organización comunitaria en los barrios, pueblos y espacios de trabajo, fortaleciendo el vínculo entre militancia y pueblo real. Sin presencia territorial, no hay movimiento vivo.
Exigimos coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. La conducta personal, el compromiso y el respeto por la organización son parte inseparable de la militancia.
Sostenemos un sentido de lucha consciente, orientado a la transformación profunda de la realidad nacional. No luchamos por cargos ni por reconocimiento inmediato, sino por un proyecto histórico de largo plazo.
Militar no es opinar.
Militar es formarse, organizarse y sostener un proyecto.