Baja calidad y baja efectividad del aprendizaje STEM en unidades educativas interculturales bilingües de Cotopaxi en BGU, debido a limitaciones materiales, pedagógicas y lingüístico-culturales.
Ausencia o precariedad de laboratorios y materiales de experimentación.
Docentes sin soporte continuo para metodologías activas y enseñanza experimental.
Recursos didácticos no contextualizados (poca pertinencia cultural y lingüística).
Brecha digital y conectividad irregular: muchos recursos online no funcionan en territorio.
Evaluación centrada en reproducción más que en comprensión, modelación y desempeño.
Efectos
Bajo desempeño en ciencias y matemáticas.
Desmotivación, percepción de “ciencia ajena” al territorio.
Menor acceso a carreras STEM y menor movilidad social.
Pérdida de oportunidades para innovación local (agro, ambiente, salud, energía, datos).
En mi opinión (y aquí sí tomo postura), la clave no es “traducir” un laboratorio, sino reconstruir la experiencia científica para que el estudiante la sienta propia, ligada a su territorio, su lengua y su vida cotidiana. Por eso IntiSTEM se apoya en 4 principios:
Pertinencia cultural: problemas y fenómenos contextualizados (volcán Cotopaxi, agricultura, agua, heladas, energía, biodiversidad altoandina, salud comunitaria).
Bilingüismo funcional: guías y ayudas lingüísticas castellano–kichwa, con validación comunitaria (no “traducción literal”).
Metodologías activas: indagación, ABP, retos STEM, estaciones, portafolio experimental.
Tecnología útil, no decorativa: simuladores HTML offline, livianos, replicables, auditables, mantenibles.