Los padres de la Iglesia pronto se hicieron eco de los dolores sufridos por María en el Calvario según narran los Evangelios, tratando de penetrar en los sentimientos más íntimos de la Virgen durante la Pasión ,al mismo tiempo que resaltaba la profecía del anciano Simeón a María en la presentación de su Hijo en el templo- "Y a ti ,una espada te traspasará el alma" (Lucas 2,35) que los Santos Padres interpretarán como símbolo de compasión a María.
La devoción a los Dolores se hizo presente la Edad Media y buena prueba de ello son las continuas referencias en la literatura, poesía y las artes en general. Como prueba de ello, basta recordar que Gonzalo de Berceo, primer poeta en lengua castellana cuyo nombre conocemos, compone el Duelo que fizo la Virgen el día de la Pasión de su Hijo:
"¡Ay!, Fijo querido, Señor de los señores,
yo ando dolorida, tus pades los dolores;
dante malos servicios vasallos traidores,
tú sufres el lacerio, yo los malos sabores"
La primera referencia documental a la devoción de la Virgen de los Dolores en Fuente del Maestre se halla en el testamento de D.Rodrigo Ortiz Villafranca, otorgado ante el escribano D.Francisco Guerrero Becerra en 1621. En dicho documento el testamentario dona " una pequeña casa en la calle Duarte para que la habite en el nombre de la Virgen la viuda más pobre de la villa". A pesar de su brevedad, esta referencia nos da una doble información muy relevante:
- por un lado la existencia de una profunda devoción a la advocación mariana de los Dolores. Cierto es que no se nombra la palabra "hermandad" con la que se testimonia la existencia de dicha asociación a comienzos del siglo XVII, pero sí nos confirma el origen de la vinculación entre la casa y la hermandad de la Virgen de los Dolores. Hoy, cuatrocientos años después, y tras los avatares históricos que posteriormente se estudiarán, la casita continúa siendo propiedad de la Hermandad.
La segunda referencía a la Hermandad aparece en el testamento de D. Juan Muñoz Zambrano el 13 de agosto de 1714, hecho ante el notario pontificio D. Félix de Frexneda y presentado ante D. Miguel Sánchez Álvarez el 28 de septiembre de 1736:
"Un olivar de dos pares al sitio de la Rosica, casas de mi morada en calle Nueva, con la capellanía que fundó D. Pedro Fernandez Guerrero y después de los llamados de dichos alhajas que pasé a la Imagen de la Virgen de los Dolores con la carga de ocho misas rezadas y una cantada y si subsistiera de la Hermandad del Rosario de la ermita de San Juan el capellán que fue de esta ha de decir y percibir su limosna"
En 1733, y de forma casi simultánea, encontramos dos nuevas referencias a esta devoción en los libros parroquiales de defunciones parroquiales de Fuente del Maestre. La primera, del 13 de agosto, afirma que la Hermandad de los Dolores paga medio entierro del Ermitaño de la ermita de San Juan Bautista, Francisco Marchena de la Cruz, con tres capas, seis misas y bendición de sepultura; y la segunda recoge que, junto a la cofradía de la Aurora, la de los Dolores entierra a los más pobres de la villa.
Esas dos menciones nos vuelven a aportar escasos, aunque inéditos datos: la existencia de la Hermandad de la Virgen de los Dolores, al menos, desde el año 1714. Pocos años después serán varias las disposiciones testamentarias que vuelven a poner de manifiesto la devoción a Nuestra Señora de los Dolores en Fuente del Maestre. La novedad de éstas estriba en que no solo testifican a la Dolorosa, si no también su culto a través de una Hermandad consolidada, con importantes bienes materiales, fruto de las donaciones de sus fieles:
-"Leonor Sánchez, labradora, carga 20 misas rezadas, dioles Guerrero, presbiterio, unas casas de la calle Bamborrás y después de muerto él la goce y disfrute la imagen de la Virgen de los Dolores" (1736);
-"Juan Muñoz Zamorano donas unas alhajas y carga a sus herederos con 8 misas rezadas y 1 cantada por un olivar situado en el Rascón y su casa en la calle Nueva" (1736);
-"Alonso de Bolaños y Guzmán, 60 fanegas de tierra en el Moral, un molino lagar y un cortinal en el camino del Rascón se distribuyan para estipendiar las celebraciones litúrgicas de la Dolorosa" (1749).
Como conclusión y gracias a todas las fuentes históricas anteriores, es posible confirmar la devoción mariana a Nuestra Señora de los Dolores en este villa desde, por lo menos, el año 1621. En cuanto a la existencia de su Hermandad como asociación litúrgica de laicos , no esta documentada hasta 1733. Entonces, ¿existiria antes de esa fecha? Sin lugar a dudas, ya que los documentos de tal año hablan de actos ya consolidados en el tiempo, especialmente en la colaboración con la Cofradía de la Aurora. ¿Se remontaria hasta el año 1621 o incluso a una época anterior? Probablemente sí, pero no podría confirmarse con documentos testimoniales, a excepción de la donación de la casita.
Será en el último tercio del siglo XVIII, concretamente en 1770, cuando se produzca el gran impulso devocional a la Dolorosa mediante la creación de la Escuela de María para mujeres. Ésta supuso una gran verdadera reestructuración de la antigua Hermandad tanto en el aspecto devocional, haciendo un especial hincapié en la formación espiritual de sus miembros, como en el organizativo, mediante una creación de unos estatutos claros, sin abandonar, por supuesto, la labor social y caritativa que la había caracterizado desde principios del siglo XVII.
Constitución original de la Escuela de María para mujeres de Fuente del Maestre, aprobada el 11 de agosto de 1770 por D. José Calixto Baca y Ulloa en Villafranca de los Barros.
Desde la fundación de nuestra Hermandad, nuestra sede canonica ha estado ubicada en la ermita de intramuros de San Juan Bautista, sita en el número 2 de la plazuela del mismo nombre. Los origenes de dicha ermita fueron los de sinagoga judía y tras su conversión en iglesia cristiana bajo el título de San Juan Bautista, ultimo profeta judío y precusor de Cristo.
La expulsión de los judíos, decretada por los Reyes Católicos, el 31 de marzo de 1492, se ejecuta en Fuente del Maestre poco tiempo después, optando unos por la conversión y otros por la salida. El 8 de febrero de 1494, el visitador de la Orden militar de Santiago, aprueba la decisión del pueblo de tomar la antigua sinagoga judía para convertirla en ermita cristiana bajo la advocación de San Juan Bautista , lo que hace de ella que fue siempre dominio público de la villa. La primera noticia de esta ermita dice así:
"Otra ermita nueva. Visitaron a la Ermita del Señor Juan que es dentro de la dicha villa la que dice que antes era sinagoga. Tiene un altar, y a las espaldas de un paño de lienzo pintado e imagen del señor Juan Bautista, como bautiza a nuestro Señor, con otra del señor Juan Evangelista . Está la dicha ermita preparada, aunque a de menester de blanquear".
Poco tiempo después se empiezan a construir en 1549 la capilla mayor. Y así con el paso del tiempo los demás retablos.
Una de las lápidas, situadas en la parte de la derecha de la fachada de San Juan donde se puede apreciar "Ermita Cristiana año de 1494".
Lápida, en la parte izquierda de la fachada de San Juan, se puede apreciar "Sinagoga Judía siglo XIII".
La disposición actual de los altares e imagenes que acoge la ermita, es fruto de una larga trayectoria devocional entrlazada, sutilmente, con la historia.
Comenzando por la cabezera, se encuentra el primer tramo coronado por una cúpula hexagonal sobre pechinas. En el extremo oriental aparece el ábside, poco pronunciado, donde se enclava el presbiterio, en el que destaca el majestuoso retablo mayor costeado, según D. Juan de la Cruz, con las limosnas a la Virgen de los Dolores. Duró su construcción desde 1733 hasta 1738, retransándose ésta debido a una cuestión entre las partes contratantes que llevó a actuaciones judiciales ante el escribano Manuel Rodriguez Solís entre Francisco Valero, maestro tallista y escultor, y Francisco Marchena, ermitaño del templo, por faltas al contrato. La obra importó 6.500 reales , 500 más de lo tratado en un primer momento. Parece ser que esta fue una de las primeras obras del maestro tallista, oriundo de Fuente del Maestre, quien adquiró una destacada fama comercial según se colige de los encargos que más tarde recibiría. Sabemos que realizó el retablo del Santuario de la Virgen Coronada en Villafranca de los Barros, el altar mayor del convento de Nuestra Señora de Montevirgen en Villalba de los Barros, así como los retablos de San Antonio de Padua y de la Virgen de los Dolores en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza en Valencia del Ventoso.
El presbiterio al que se accede por dos peldaños, se cierra con una baranda de forja delimitando físicamente el lugar más sagrado de la ermita. Hoy encontramos dos altares; el más actual, situado antes de los peldaños, y que mira a los feligreses haciendo cumplir así las nuevas normas del concilio Vaticano I, y otro adosado al retablo con dirección "ad orientem", para la celebración de espalda al pueblo , ya que en el centro, y como punto neuralógico de todo el retablo , se encuentra el sagrario con manifestador. Este último altar de madera dorada y decorado con motivos eucarísticos donde resalta la figura de un pelícano, fue bendecido en 1924 junto con el manifestador al ser establecida en esta ermita la Archicofradía de los Jueves Eucarísticos, eregida por el primer capellán del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús , D. Manuel Casimiro Morgado.
El retablo mayor de madera, adaptado perfectamente a los elementos arquitectónicos, es de estilo barroco y orden compuesto, sostenido por estípites áticas, a excepción de las dos columnas salomónicas de su primer cuerpo. Todo él está profusamente decorado con motivos vegetales y recubierto con pan de oro.
Retablo mayor de estilo barroco, construido entrre 1733-1738 por el maestro tallista fontanés Francisco Valero por un valor de 6.500 reales pagados con las limosnas de la Virgen de los Dolores.
Fuente del Maestre, tarde del VIERNES DE DOLORES, a comienzos del siglo XVIII, en torno al año 1700. Los hermanos de la Hermandad de la Virgen de los Dolores se congregan para celebrar la setena en la ermita intramuros de San Juan Bautista. Pero hoy es un dia especial, el de nuestra titular, por lo que, tras la misa con sermón de la mañana, la imagen venerada sale en procesión por la tarde. La algarabía de los niños por comenzar un tiempo distinto" lleno de novedades", se entremezcla con el recogimiento de los adultos preparándose para la Pasión. Y unos y otros acompañan a la Virgen en su día por el mismo recorrido establecido año tras año Con la cera y los faroles encendidos, el primer cortejo procesional de Semana Santa sale de la ermita de San Juan para enfilar la Corredera arriba, pasar por la ancha Tronera, llegar a la calle Miraflores, torcer a la derecha por la del Pozo y, tras atravesar la plaza de España, regresar por la Corredera hasta su sede. Viernes de Dolores, umbral de la Pasión, y Tú, Virgen Santisima, tuviste el honor durante siglos de abrir las puertas de la Semana Mayor a generaciones de fontaneses. Una tradición centenaria perdida en la década de los ochenta del siglo pasado y que, con buen acierto, se recuperó después de un silencioso letargo.