Observa el código de error que aparece en la pantalla. Esto te dará pistas sobre la causa del problema.
Reinicia tu PC y entra en Modo Seguro (normalmente presionando F8 o Shift + F8 durante el arranque). Esto carga solo los controladores esenciales.
Accede al Administrador de Dispositivos y actualiza los controladores de hardware, especialmente para la tarjeta gráfica, chipset y dispositivos de almacenamiento.
Si el problema comenzó después de instalar un nuevo programa o controlador, desinstálalo desde el Panel de Control.
Asegúrate de que todos los componentes estén bien conectados. Revisa la RAM, el disco duro y la tarjeta gráfica.
Asegúrate de que el sistema no esté sobrecalentándose y que la fuente de alimentación funcione correctamente.
Si los problemas persisten, considera usar la Restauración del Sistema para volver a un estado anterior donde todo funcionaba bien.
Como último recurso, si ninguna de las soluciones funciona, podrías reinstalar Windows, asegurándote de respaldar tus datos primero.