Según datos oficiales del Sistema de Información Cultural (SIC) del Gobierno de México, existen varias comunidades que se identifican como Nahuas a nivel nacional, pero a nivel regional en el centro del país, estados como Hidalgo, Puebla, Morelos, Tlaxcala y la Ciudad de México son los que preservan algunas de las tradiciones y legados de esta civilización que data desde la época prehispánica.
NAHUAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Hablar de los Nahuas en la Ciudad de México es localizarnos con exactitud en la alcaldía de Milpa Alta, uno de los espacios geográficos donde se asentó dicho pueblo, y que en la actualidad es donde se encuentran aun costumbres, tradiciones, prácticas y personas hablantes de la lengua.
Estadísticas de la población: Lengua
Para delinear esta temática y crear un espacio para el analisis de la población a la que nos referimos en la CDMX, es necesario delimitar conceptualmente la población a la que se remite y así revisar datos cuantitativos necesarios y pertinentes:
La SIC señala que el término nahua se refiere a “Una comunidad lingüística compuesta por una serie de grupos que hablan la lengua mexicana [nahua]” (SIC, 2019), en este sentido, a continuación se presentan estadísticas al respecto.
En la CDMX 125, 153 habitantes de 3 años y más hablan alguna lengua indigena nacional, a su vez, esta población se divide en un 66,922 mujeres y 58,231 hombres
El número de personas monolingües que componen la población total de hablates de alguna lengua nacional son 1,032 personas, de las cuales un 20.9% hablan Náhuatl
Resulta interesante señalar un crecimiento en la población monolingüe hablante de alguna lengua indígena en 2020, respecto al año 2015
El porcentaje de mujeres que conforman esta población monolingüe es de 65.3%
Si quieres conocer más sobre Hablantes de Lenguas Indígenas Nacionales en la CDMX, puedes consultar la página: https://www.sepi.cdmx.gob.mx/censo2020-Lenguasindigenas-cdmx
Información estadística extraida de: INEGI. (2020). CENSO 2020: Hablantes de Lenguas Indígenas Nacionales en la CDMX. Recuperado de: https://www.sepi.cdmx.gob.mx/censo2020-Lenguasindigenas-cdmx
En la CDMX, en la alcaldía de Milpa Alta, segun la CDI, el 4% de la población conservan el náhuatl como lengua materna, convirtiendo esta alcaldía en la demarcación con más hablantes de una lengua indigena en la CDMX
Los primeros habitantes de la región pertenecieron a familias cazadoras recolectoras chichimecas que se asentaron al sur de los “lagos centrales” entre los siglos XII y XIII. Los nahuas de esta zona fueron tributarios de los mexicas, quienes en la consolidación de su imperio los sometieron a través del señorío de Xochimilco.
En la época colonial fueron los misioneros franciscanos los que se encargaron de evangelizar a los nahuas, ocupando a la imagen de la Señora de la Asunción como patrona del pueblo. Los españoles aprovecharon las formas de organización indígenas para poder estructurar las jurisdicciones políticas del Virreinato. En el transcurso de la Colonia, Milpa Alta fue regida principalmente por gobernadores indígenas, a excepción del siglo XVII que estuvo gobernada por alcaldes criollos.
La producción y comercialización de pulque, así como el corte y venta de leña fueron actividades económicas preponderantes en la región durante la época colonial. El poco trato que se estableció con los peninsulares le permitió al grupo conservar su carácter indígena. Al modificarse en 1903 las jurisdicciones políticas del Distrito Federal, Milpa Alta pasó a depender directamente del gobierno de la ciudad de México.
Los nahuas de Milpa Alta habitan en doce pueblos
Cada pueblo está también dividido en barrios los cuales se organizan comunitariamente para la realización de fiestas patronales, solicitud de servicios para infraestructura o en la administración de justicia.
Los nahuas de Milpa Alta existe una relación mística e indivisible con su tierra
Espacio geográfico considerado como zona exclusiva de desarrollo vital y cultural. En el área hay cuevas y montañas son consideradas de carácter divino por los habitantes, como son el Cerro Tláloc, “dios de la lluvia”; el Tezicalli, “casa de piedra que produce granizo”; el Tehutli y el Tehuiztutitla, “lugar donde se encuentra el mal”. A estos sitios sagrados acuden los viejos a pedir por su pueblo, su familia o su persona.
Interseccionalidad: Marcadores sociales de diferencia
¿Grupo subordinado o privilegiado?
La interseccionalidad sostiene que las personas pueden experimentar opresiones o privilegios de manera simultánea de acuerdo con marcadores sociales que las caracterizan.
La manera más sencilla de vislumbrar estos marcadores es a través del esquema presentado a continuación:
A partir de este esquema y la información contenida anteriormente, podemos encontrar marcadores sociales que apuntan a una predominancia en la zona de opresión de esta población.
Abordando un ejemplo, pensemos en la lengua minoritaria que se encuentra en la parte de opresión y que a su vez al revisar las estadísticas resalta que en su mayoría son mujeres las hablantes de la lengua nahua, marcador que se encuentra a su vez en la zona de presión. Sin embargo, la población varonil que habla esta lengua, mantiene el marcador en la opresión por su lengua, pero a su vez se encuentra en la zona privilegiada debido a su sexo. De esta manera se puede percibir la información presentada sobre esta población, encasillada marcadores sociales, que nos permitran analizarla.
RELIGIÓN, COSTUMBRES Y ECONOMÍA
La religión predominante en la zona es la católica, sin embargo se llevan a cabo celebraciones tanto de origen religioso colonial como prehispánico:
700 festividades a lo largo de un año.
Celebraciones rinden culto a los santos patronos de los pueblos y barrios.
Celebraciones asociadas al ciclo de la producción del maíz.
Peregrinaciones que anualmente parten a los santuarios de Chalma, Amecameca y a la basílica de la Virgen de Guadalupe
Petición de lluvia, la bendición de las semillas, la pizca y la cosecha.
Celebraciones relacionadas con el ciclo de vida, que inicia con el primer baño de temazcal del recién nacido, la “entrega” del ombligo.
Celebración del Día de Muertos.
Aquí se refleja su participación comunitaria, pues aportan y se organizan para llevar a cabo sus celebraciones acostumbradas.
Destacan por sus productos artesanales, que cubren muchas de las necesidades diarias de la sociedad, por lo que dentro de los pueblos nahuas, es común encontrar alfareros, herreros o dedicados a producir objetos rituales como las ceras y papel picado, máscaras o la pirotecnia.
Las actividades económicas de mayor importancia en Milpa Alta son:
La agricultura y la explotación forestal.
Siembra de maíz, frijol, forrajes, haba, chícharo y nopal.
La producción de pulque sólo es para autoconsumo.
Condiciones de exclusión, desigualdad o discriminación
Las personas indígenas en México y en la región conforman una minoría numérica que históricamente ha sido objeto de discriminación y violencia.
Los pueblos de Cuajimalpa persisten a pesar de la conquista de Hernán Cortés, en 1534, y aún conservan su estructura religiosa y cívica, pues aún se eligen las figuras de mayordomías (administración ética) o fiscales para sus fiestas patronales.
Al ser México un país pluricultural y multiétnico, se mantiene la inadecuada protección plena, integral y efectiva a sus derechos humanos, debido a la falta de reconocimiento como sujetos de derecho público y a pesar de su reconocimiento expreso en el artículo 2° de la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM).
Para 2015, el INEGI calculaba que el 6.93% del total de la población estatal se auto adscribía como indígena, lo que equivale a 204,775 personas; los principales motivos para esta consideración son dos según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2017): pertenecer a una comunidad indígena, o que su madre/padre hablan o hablaban alguna lengua indígena.
Las comunidades que estas personas forman enfrentan una situación de discriminación estructural, ya que han sido históricamente relegadas en ámbitos tan diversos como la salud, la educación, la justicia y el empleo.
Se asocian a las comunidades indígenas con la pobreza o con falta de disposición y capacidad para trabajar han reforzado esta exclusión, tanto en lo público como en lo privado. Así, quienes pertenecen a una comunidad indígena tienen, por ejemplo, menor probabilidad de contar con suficientes recursos para su formación académica (o extracurricular) o menos facilidades para adquirir un crédito.
Cuatro pueblos nahuas de Cuajimalpa (San Pedro, San Pablo, San Lorenzo y San Mateo son pueblos de origen prehispánico, situados al poniente de la capital) protestan contra el “Sistema de registro y documentación de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes de la Ciudad de México” por no tomar en cuenta su derecho colectivo y ser discriminados. Además, aseguran, tiene requisitos excesivos, que además son discriminatorios; y condicionan a los pueblos al registro.
La ausencia de personas intérpretes-traductoras y defensoras que reconozcan la cultura de los pueblos y respeten sus sistemas normativos internos como lo manda la CPEUM, ocasiona que no se les pueda brindar orientación jurídica y que no se conozcan los mecanismos e instrumentos jurídicos con que cuentan para hacer valer sus derechos, en condiciones de igualdad ante la ley.
Otro reto lo constituye la incidencia en las instituciones de salud para que promuevan políticas de acceso a los servicios y a la cobertura de salud, y consideren brindar la atención mediante personas que hablen la lengua de quienes solicitan el servicio. Al igual que promover atención especializada en materia ginecológica para las mujeres indígenas recluidas en los centros penitenciarios.
En cuanto a materia educativa, se busca promover que las instancias académicas brinden educación Intercultural y bilingüe en las regiones indígenas para fomentar el uso y práctica de las lenguas maternas, así como sus culturas y sus tradiciones. Por otra parte se busca incentivar la utilización de los enfoques de género, para dar mayor reconocimiento a los derechos de las mujeres indígenas y con ello contribuir a la modificación de los patrones discriminatorios.
Los pueblos nahua en la actualidad tiene presencia en por lo menos 16 estados de México, dando como suma un aproximado de 1 millón 800 mil hablantes, y por consiguiente, su lengua es la más hablada en México.
En tanto a su reconocimiento legal, los pueblos nahuas están protegidos por la Ley para la protección de pueblos y comunidades indígenas respaldados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como por el artículo 2º constitucional donde se establece un marco general para el desarrollo de órganos de representación de las comunidades indígenas, reconociéndoles sus derechos a la autonomía y a la libre determinación, el acceso a la tenencia de la tierra y al uso y disfrute de los recursos naturales
Así mismo, desde 2019 Gobierno de México comenzó con el impulso para el desarrollo del Pueblo nahua y reafirma su reconocimiento al municipio indígena como un acto de justicia.
Roberto Luis González Comisario, residente auxiliar de San Miguel Canoa Puebla, señaló a nombre del pueblo nahua, que se deben crear y modificar leyes que protejan los derechos de los pueblos indígenas, atender demandas en materia de infraestructura, caminos, salud, atención de la mujer indígena y personas con discapacidad, educación integral bilingüe, incentivos a la actividad agrícola, preservación de los bosques y respeto a los usos y costumbres, dicho pronunciamiento fue entregado al presidente López Obrador.