Una parábola es el lugar geométrico de todos los puntos de un plano que tienen una distancia igual a una recta fija, denominada directriz, y a un punto fijo, llamado foco. Los elementos que podemos apreciar en la parábola son los siguientes:
Eje focal: También nombrado eje de simetría, es la recta que pasa por el foco e intersecta perpendicularmente a la directriz.
Directriz: Recta cuya distancia a cualquier punto de la parábola es equidistante a la distancia de ese mismo punto al foco.
Vértice: Es el punto V en el que se une la parábola con el eje focal. Foco: Es el punto fijo F que se halla sobre el eje de simetría.
Lado recto: Es la cuerda paralela a la directriz que pasa por el foco, su distancia es de 4p.
Parámetro: Designado comúnmente con la letra p, se refiere a la distancia que existe entre el vértice y el foco, la cual es igual a la distancia entre el vértice y la directriz.
Las aplicaciones prácticas que se pueden encontrar son demasiadas, por ejemplo en el caso de las antenas satelitales y los radiotelescopios podemos ver que éstos aprovechan todo el potencial concentrando las señales que reciben de emisores que se encuentran lejanos en un receptor que está ubicado en la misma posición del foco. Usando un reflector que se conoce como parabólico es como la concentración de toda la radiación del sol en un solo punto, obtiene por medio de pequeñas cocinas solares que se unen a los grandes centrales que se encargan de captar toda la energía del sol.
La parábola refleja sobre el foco los rayos paralelos al eje. Análogamente, un emisor situado en el foco, enviará un haz de rayos paralelos al eje.
Los radiotelescopios concentran los haces de señales en un receptor situado en el foco. El mismo principio se aplica en una antena de radar.