El duelo es normal. La forma en que una persona reacciona a la pérdida de un ser querido se conoce como duelo. Muchas personas creen que el duelo es una sola ocasión, o un breve período de dolor o tristeza en respuesta a una pérdida, como las lágrimas derramadas en el funeral de un ser querido.
Tristeza profunda, dolor y pensamientos constantes acerca de la pérdida
Falta de concentración
Atención extrema a los recuerdos del ser amado o la anulación excesiva de los recuerdos
Deseo o añoranza intensos
Distanciamiento
Sentimiento de que la vida no tiene sentido ni propósito
Falta de confianza en otros
Incapacidad para disfrutar la vida
El duelo complicado no tiene una causa conocida. Al igual que en muchos otros trastornos de salud mental, puede estar relacionado con el entorno, la personalidad, los rasgos hereditarios y la química natural de tu cuerpo.
No se sabe cómo evitar los duelos complejos. Poco después de una pérdida, buscar asesoramiento psicológico puede ayudar, especialmente para aquellos que tienen más probabilidades de experimentar un duelo complicado.
Hablar. Hablar sobre tu dolor y permitirte llorar también pueden ayudar a evitar que quedes inmerso en la tristeza.
Apoyo. Los miembros de la familia, los amigos, los grupos de apoyo social y tu comunidad religiosa son todas buenas opciones para ayudarte a superar el dolor.
Terapia de duelo. Al realizar terapia poco después de una pérdida, puedes explorar las emociones relacionadas con ella y aprender capacidades para hacer frente a desafíos o situaciones de manera saludable.