A quién esta dirigido
Niños de 4 a 6 años
Las sorpresas y acontecimientos que reflejan nuestro rostro cuando nos prestamos a jugar desde el lenguaje escénico, sin lugar a dudas nos llena de sorpresa, incertidumbre y azar, movilizando el pensamiento creativo de nuestros niños y niñas que de poco en poco develan sus formas de pensar y sentir, insumo maravilloso para el educador, donde podrá identificar y reconocer las necesidades socioemocionales a fortalecer.
El docente le presenta una caja con donde se encuentran unas tarjetas con la carita de las emociones, esta se le conoce con el nombre de la lotería de las emociones.
El menor ingresa su mano en la caja para escoger una de las 10 emociones que son:
· Alegría
· Tristeza
· Rabia
· Anticipación o ansiedad
· Sorpresa o curiosidad
· Calma y control
· Confianza
· Miedo
· Desagrado
· libertad
Identifica la emoción con su nombre.
A partir de su propio concepto de la emoción, el docente le invita a escoger entre un momento importante de su vida que se relacione con la misma o un momento del día en el que el pueda ubicar la emoción para ser representada.
A partir de ese momento el menor tiene 10 minutos para improvisar y mostrarle a sus compañeros como se siente cuando esa emoción le toca su ser.
Se debe observarla adquisición de habilidades de reflexión y autoconocimiento de sí mismo a partir del concepto que tengo de la emoción.
Aprende la autoconciencia, desarrollando su autoestima.
El aprendizaje de la regulación de las emociones positivas y negativas para que estas no se conviertan en sentimientos constantes.
Autocontrol de las emociones.
Autodominio, los menores aprenderán a regular la manifestación de esa emoción en sus vidas y modificarlas para darse la libertad y autorización de sentir.
Escuchar con atención sus emociones y dejarlas fluir.
Aprender que no hay emociones buenas y malas que lo importante es mostrar que lo que sentimos es importante y que las mismas generan un impacto importante en nuestra vida y en el momento que las sentimos.
Los cuidados que debe tener el niño parte del hecho de expresar sus emociones con total libertad, ni forzar ni retener lo que se le venga a la mente, ser capaz de saber que esta pasando en su cuerpo cuando se siente de determinada manera.