Mrs. Smile Bom
Mamá de corazón, un término para el que no estábamos preparados.
La decisión de acoger llegó a nuestras vidas en uno de los momentos más difíciles para revolverlo todo. Recibimos la terrible noticia que nuestros esfuerzos por ser padres no se harían realidad.
Un duro duelo que nos costó mucho trabajo aceptar con la ayuda de un profesional. Asumimos que seríamos nosotros y nuestros perritos.
Durante este proceso de aceptación nos hablaron del acogimiento familiar y lo descartamos casi de inmediato al comprender que su finalidad es el retorno del menor con su familia de origen. No queríamos que nos volvieran a romper el corazón ahora que tanto nos había costado recuperarlo. Y es que en una situación como ésta, los cimientos de la relación se tambalean como los árboles en una tormenta.
Hicimos un gran trabajo para reencontrarnos a nosotros mismos y en pareja y fue solo entonces, cuando la tormenta hubo amainado y el corazón volvía a latir, que pudimos alojar un mínimo de curiosidad por el acogimiento familiar.
Buscamos información al respecto para conocer en profundidad de qué se trataba esta modalidad familiar ya que hasta el momento no habíamos tenido conocimiento de ello. Empezamos a integrar en nuestra mentalidad cada característica, cada caso que encontrábamos, cada relato... para ir poco a poco visualizando si seríamos capaces de lograrlo.