Los herbicidas caseros debemos aplicarlos solo en plantas en bordes de caminos, o en los bordes de la huerta, donde lo vayamos a plantar.
Es importante que lo tengamos bien presente, pues el suelo al utilizar nuestro herbicida natural quedará inutilizable. Que sea natural y respetuoso con el medio ambiente, no quita que afecte a la fertilidad del suelo, que a fin de cuentas es lo que básicamente hacen los herbicidas.
Los herbicidas a base de lejía son muy eficaces, pero poco recomendables. Como remedio para acabar con las malas hierbas y posibles bacterias es uno de los mejores, pero el problema es que la lejía resulta perjudicial para los microorganismos del suelo, lo que podría provocar efectos no deseados en las “buenas hierbas”.
En nuestra opinión, un herbicida casero con vinagre es el más recomendable, especialmente para tratar plantas jóvenes que todavía no hayan adquirido un gran tamaño.
Muy eficaz para eliminar las malas hierbas que nacen entre las baldosas, también acabará con las bacterias y los hongos. Su efecto es muy parecido al de la lejía, pero no resulta tan enérgico, por lo que su uso está mucho más recomendado. Aun así, debemos procurar que no llegue al suelo para evitar daños a otros organismos beneficiosos para las plantas.
Se trata de un herbicida de contacto, lo que significa que destruye las malas hierbas sobre las que se aplique el producto.
Para preparar este herbicida casero, vertemos en un recipiente vinagre, zumo de limón y jabón neutro, y lo mézclalo muy bien.
Un herbicida casero con bórax es otro de los herbicidas caseros más eficaces y seguros. El bórax es un producto de limpieza que está presente en muchos hogares y podrás encontrar en cualquier supermercado.
Para su preparación tenemos que mezclar 250gr de bórax en polvo con 2,5 litros de agua. Si deseamos que su efecto sea más potente, podemos utilizar agua caliente.
Algunos materiales los podemos usar de acolchado y nos ayudan a evitar que salgan las malas hierbas. No reemplazan a los herbicidas caseros y naturales, pero pueden ser un complemento ideal.
Cartón: Se puede colocar en el suelo donde no queremos que salga ninguna hierba o donde ya se ha utilizado un herbicida casero suave.
Malla negra: Este método se utiliza mucho en agricultura, para evitar que salgan plantas no deseadas alrededor del cultivo. Simplemente se deja salir la planta por un agujero y se tapa la superficie restante.
Papel de periódico: La misma función que el cartón, pero es preferible el primero porque no tiene tinta y es más resistente.
Por último, el herbicida casero más natural, eficaz y seguro es retirar las malas hierbas a mano. También es el más tedioso y el que requiere de un mayor esfuerzo, pero si no queremos correr riesgos y dispones del tiempo suficiente, nos ponemos ropa cómoda y comenzamos a quitar las malas hierbas a mano.
Es importante a la hora de usar herbicidas caseros naturales algunas consideraciones sobre las "malas hierbas":
Algunas malas hierbas o plantas adventicias pueden ser beneficiosas para nuestro huerto, procuraremos no eliminarlas.
Es muy aconsejable erradicar las malas hierbas cuando estas son pequeñas, son más fáciles de eliminar y evitamos la producción de nuevas semillas
El acolchado de huerto es nuestro gran aliado, Si lo aplicamos convenientemente es menos probable que germinen las plantas adventicias.