Los candidatos diseñan, desarrollan, implementan y evalúan entornos de aprendizaje ricos en tecnología dentro de
una comunidad de práctica de apoyo.
Es relacionado al conocimiento y habilidades profesionales. El mismo establece que los candidatos diseñan, desarrollan, implementan y evalúan entornos de aprendizaje ricos en tecnología dentro de una comunidad de práctica de apoyo. Este Estándar recoge los tipos de conocimientos que se describen en los estándares 1 al 3 y que representan las áreas que el docente debe integrar para una práctica profesional exitosa, añadiendo mayor énfasis a la integración tecnológica y presentando el concepto de comunidad como red de apoyo.
A través de esta comunidad se plantea la construcción del conocimiento y el desarrollo de sus habilidades profesionales. De manera general plantea 3 componentes que incluyen los tipos de conocimiento que el docente debe tener para integrar tecnología de manera efectiva, la conceptualización del diseño de la instrucción y el apoyo de comunidad. Estas áreas pueden ser representadas por el modelo TPACK sobre los tipos de conocimiento, ADDIE sobre el diseño de la instrucción y comunidades en línea como modelos de práctica de apoyo.
Como parte de sus indicadores el Estándar AECT 4 presenta la Práctica colaborativa, Liderazgo, Reflexión sobre la práctica, Avalúo/Evaluación y Ética. Este último indicador 4.5, sobre la ética enmarca y delimita todos los demás indicadores, plantea que los candidatos deben demostrar un comportamiento ético en relación a todos los aspectos de su trabajo y con quienes se relaciona. La ética es parte de los criterios básicos de los cuales se fundamentan los juicos (Riestra, 2004). A través del filtro de la ética y la moral diferenciamos lo bueno y lo malo, el bien y el mal. Plantea la manera de conducirse de acuerdo a lo establecido en el contexto cultural donde se desarrolla el profesional.
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Algunos principios éticos tomados de Medina y Verdejo (2019) y Rodríguez (2021) y que podemos evaluar entorno al estándar son:
AECT propone un Código de Ética Profesional que contiene los principios éticos dirigidos a ayudar a todos los profesionales de la comunicación educacional y tecnología educativa a mantener un alto nivel de conducta, tanto en su carácter individual como colectivo. Implica responsabilidades y compromiso con el alumno individual, con la sociedad y con la profesión.
La comprensión de las implicaciones éticas, así como aspectos legales que pueden impactar la práctica profesional es de suma importancia. Un comportamiento ético, moralmente aceptable y legal contribuye positivamente al desarrollo del individuo y la comunidad.
A continuación, se describen los indicadores del Estándar AECT 4 y la relación con aspectos éticos e implicaciones legales que se pudieran presentar.
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4.1 Práctica Colaborativa
Propone la colaboración con compañeros y expertos en la materia para no solo diseñar y desarrollar de forma colaborativa la instrucción, sino además para analizar cómo impacta y responden los estudiantes. Busca que el diseño y desarrollo de experiencias de aprendizaje óptimas, así como el análisis y evaluación de estas experiencias, se den en un ambiente de comunidad.
La colaboración entre docentes, además de potenciar su desarrollo profesional, contribuye al impulso de los procesos de innovación y mejora en sus espacios de enseñanza y centros educativos. Las diversas prácticas colaborativas pueden contribuir en mayor o menor grado al desarrollo de sus habilidades. Estas prácticas adoptan formas como la coordinación, desarrollo conjunto y resolución de problemas. La coordinación permite la programación de contenidos que pueden ser interdisciplinarios, en un entorno en línea, rico en tecnología, mediante la integración de diversas actividades digitales de aprendizaje (Krichesky & Murillo, 2018).
El concepto de comunidad de práctica de apoyo que presenta el estándar extiende el alcance del aspecto de colaboración. Busca propiciar espacios que contribuyan a un clima de confianza, respeto, apoyo, integración y socialización. El concepto comunidad va más allá que la colaboración en la medida que promueve intercambios profundos sobre la práctica y el aprendizaje de los estudiantes.
De manera general se pueden mencionar la modalidad presencial, híbrida o virtual como espacios para poner en práctica los procesos colaborativos. Pero, los nuevos espacios virtuales y medios digitales expanden la oportunidad de interacción y comunicación. La capacidad de comunicación es determinante para la práctica colaborativa. A través de estos espacios y los medios de comunicación se enriquece la experiencia de los miembros de la comunidad y se fortalecen las relaciones.
Ética & Práctica Colaborativa
La práctica colaborativa implica relaciones entre personas y grupos de personas. En estas relaciones, podemos destacar el respeto, la justicia y la honestidad como agentes catalizadores. En el contexto de una comunidad de apoyo, el docente debe respetar la opiniones, juicios y valoraciones de todos los miembros de la comunidad. Además, respetar su derecho a privacidad cuando no medie una intensión explícita de compartir alguna experiencia o divulgar algún tipo de información.
De igual forma, debe respetar la diversidad y ofrecer un trato justo y apoyo a todos los miembros de la comunidad de manera adecuada a sus necesidades. También, debe hacer justicia en la interpretación de las experiencias y opiniones, haciendo su mejor esfuerzo por colocarse en el lugar de sus compañeros, siendo empáticos con sus realidades. Ninguna de estas consideraciones debe incidir en el grado de honestidad con que el profesional se expresa, opina, emite juicios o valoraciones, sino que deben ser el marco para desarrollar una práctica profesional colaborativa más auténtica y enriquecedora.
Obrar de forma ética en la práctica colaborativa plantea además la expectativa de un profesional integro, capaz de comprender lo que está bien o mal y que, en base a esto, se conduzca con rectitud y de forma incorruptible. Debe tener siempre presente el principio de no malificiencia, o la conciencia de no provocar daños a los miembros de la comunidad, y por el contrario el principio de beneficencia en un esfuerzo por que sus acciones redunden en el bienestar y beneficio de todos (Medina y Verdejo, 2019; Rodríguez, 2021).
4.2 Liderazgo
Cuando hablamos de un líder podemos enfatizar en que es aquel que posee unas habilidades para influir en los demás, entiéndase su forma de actuar o de ser y aplica tanto en la familia, en clientes, amistades, etc. El líder es capaz de lograr que su grupo logre sus metas y objetivos trazados. Podríamos clasificar a los líderes en varias categorías pero al fin y al cabo su fin es el mismo, dirigir a un grupo.
Si nos dirigimos al líder educativo, podríamos decir que es aquel que dirige su gestión a realizar tareas significativas en el ámbito educativo ya sea a nivel escolar, universitario o institucional para cumplir los objetivos o metas. Es este líder quien se dirige a formar personas capaces de adquirir el conocimiento necesario para que en un futuro puedan liderar sus propias vidas tanto en el ámbito personal como profesional.
Los cambios sociales, la diversidad cultural y la rápida proliferación e integración de las Tecnologías de la Información y la comunicación (TIC) están alterando los procesos de interacción y comunicación, generando nuevos espacios de conocimiento y contribuyendo el aumento de los entornos virtuales.
La organización actual de la escuela requiere por tanto que sus líderes transiten de posiciones meramente administrativas a ser agentes de cambio, contando con la complicidad de todos los miembros de la comunidad educativa.
El e-liderazgo surgió del desarrollo tecnológico como uno de los más importantes de la sociedad, de ahí que los entornos virtuales requieren de líderes capaces de liderar a sus seguidores desde diferentes enfoques. Los entornos virtuales han aumentado y las necesidades de los miembros han llevado a sus líderes a buscar métodos de liderazgo efectivos para abordar las nuevas demandas, donde las tecnologías se han convertido en el elemento fundamental para un liderazgo efectivo a todos los niveles (Esguerra y Contreras, 2016).
Ética y liderazgo
El liderazgo ético es la práctica de ser honesto y virtuoso en un rol de gerente en cualquier escenario de la vida. Hay varias responsabilidades y obligaciones de un gerente ético, que incluyen dar un buen ejemplo, hacer que todos sigan el mismo estándar y dejar claras las expectativas. Un líder debe estar capacitado para poder llevar al grupo en cuestión de manera acertiva hacia las metas y objetivos pautados.
También debe ser capaz de ofrecer igual cantidad de privilegios u oportunidades a cada uno de sus discípulos, además de respetar sus opiniones, sus aportaciones y sus esfuerzos.
4.3 Reflexión sobre la práctica
Dentro del contexto de comunidad de apoyo, plantea la necesidad de la autoevaluación continua. Expone la importancia de la reflexión para continuar creciendo profesionalmente y mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje. La reflexión se traduce en una interpretación y análisis de los procesos, que conduce a enriquecer el conocimiento sobre su práctica y ejecución, fortaleciendo de esta forma sus habilidades profesionales.
La instrucción y el aprendizaje respaldados por la tecnología facilitan la recogida y análisis de los datos para interpretar. Los recursos digitales permiten definir una gran cantidad de variables que contribuyen a comprender la aptitud, gustos, preferencias y estilos de aprendizaje de los alumnos. Además, se pueden observar patrones de comportamiento y medir de forma puntual la efectividad del diseño de la instrucción y la ganancia en conocimientos adquiridos.
Se ha definido que el uso de los datos contribuye al desarrollo de conocimiento, cambios positivos en las practicas docentes y mejora en el aprendizaje de los estudiantes (Parra & Matus, 2016). Los datos presentados y recogidos a través de recursos o medios digitales han ampliado la capacidad del docente para reflexionar y tomar decisiones de manera ágil y rápida. Por un lado, puede evaluar y reflexionar sobre las necesidades, fortalezas y desempeño de los estudiantes en los espacios de aprendizaje que ha diseñado y por otro lado, sobre sus propias fortalezas y debilidades en el ejercicio de la profesión. La reflexión se plantea como la estrategia para la integración de los datos e información en el proceso de toma de decisiones, desarrollo e implementación del diseño de la instrucción.
Ética & Reflexión sobre la práctica
Si bien es cierto que la capacidad de recogida y análisis de datos que propician la instrucción y el aprendizaje respaldado por la tecnología apoyan de manera óptima la posibilidad de reflexión sobre la práctica y crecimiento profesional, también trae consigo unos aspectos de cuidado. Ante esta oportunidad, transparente para el usuario, en este caso los estudiantes, se debe tener mucho cuidado con su implicaciones éticas y legales.
Esta reflexión sobre la práctica, el docente, además de centrarla en el marco de la comunidad de apoyo, debe hacerla entendiendo planamente el contexto de ciudadanía digital. Particularmente entendiendo sus dimensiones sobre derechos, responsabilidades y seguridad digital. Debe tener especial cuidado con el tipo de recursos digitales que se integran, cómo pueden infringir la privacidad y qué riesgos de seguridad pueden traer consigo.
Muchas plataformas y recursos educativos digitales proveen pocos o ningún mecanismo para la protección de la privacidad. Por lo que la responsabilidad recae en el usuario para identificar y poner en práctica mecanismos de protección (Rosa Rodríguez, 2021). Contrario a proteger, muchos de los recursos se sostienen gracias a la recolección y reventa de estos datos.
Por otro lado, es también responsabilidad del docente explicar, de manera que los estudiantes comprendan y acepten, los tipos de datos que estará analizando con propósito de la reflexión. Esta práctica reflexiva se traduce en una especie de Investigación-Acción que propone un proceso cíclico de análisis y ajuste en la práctica. Es por esto que se pueden considerar responsabilidades del docente, en este caso como investigador. En este sentido es imprescindible un tratamiento adecuado de los datos e información y la consideración del grupo investigado.
4.4 Avalúo y Evaluación
El avalúo se refiere a los procesos de recoger información mediante distintas fuentes, con el fin de mejorar el aprendizaje y la instrucción. Es necesario determinar el propósito y el aprendizaje que se espera. Además, poder seleccionar y diseñar las actividades apropiadas. El avalúo brinda énfasis en lo que se está diseñando y en cómo ha sido el proceso de enseñanza. Este proceso brinda oportunidad de autoreflexionar, reforzar destrezas y determinar el desarrollo del aprendizaje.
Evaluar es la acción de valorar, comprobar el grado de alcance de los objetivos propuestos (Medina y Verdejo, 2019). Dentro de este proceso de evaluar se le informa al estudiante los logros obtenidos y posibilidades de áreas a reforzar. Del mismo modo, se determinan fortalezas y debilidades del proceso de aprendizaje. Debe tomarse en consideración la población estudiantil total en este aspecto y al evaluar el aprendizaje analizar la efectividad de la enseñanza considerando la implementación de los objetivos instruccionales, el contenido diseñado y las estrategias de enseñanza utilizadas durante el proceso.
Ambos procesos son sistemáticos y complejos, se incluye recoger, analizar e interpretar la información para comprobar el aprendizaje y poder comunicar los resultados obtenidos a los estudiantes.
Ética & Avalúo/Evaluación
La ética está relacionada con el deber ser de las personas. Es la parte filosófica que trata la moral y las obligaciones del ser humano (López Yustos, 2007). Por lo tanto, no solo requiere utilizar técnicas y recoger información, sino se refiere al respeto de la dignidad de cada estudiante. Entre el proceso de qué es el bien o qué es el mal, en el proceso de evaluación se tiene la potestad de recopilar información que puede conducir a un ajuste de currículo, modificación de estrategias de enseñanza, obtener por parte de los estudiantes acceso a diferentes oportunidades académicas e influir en la autoestima de los estudiantes, entre otras (Medina y Verdejo, 2019).
En un proceso de avalúo o evaluación debe observarse una evaluación ética donde se evalúe de manera objetiva, cualitativa, cuantitativa y a todos los involucrados en la evaluación. También debe evaluarse los planes diseñados, los objetivos o competencias, los materiales y los recursos. Peláez (2008) citado por Medina y Verdejo (2019), señala, otros aspectos que deben considerarse para evaluar de una forma ética: el programa, contexto social, cultural, posibilidades, fenómenos y acontecimientos imprevistos.
Tanto el estudiante como el docente deben mantener una interacción completa donde esté presente indagar y preguntar, compartir experiencias o conceptos que permitan que se desarrolle el aprendizaje de forma efectiva. Esto es una buena práctica para obtener a tiempo resultados del proceso de aprendizaje y poder evaluar justamente a todos los estudiantes. De esta forma los estudiantes pueden asegurarse de que estén reforzando las destrezas necesarias, con el equipo y recursos necesarios a través de las estrategias utilizadas en el proceso de enseñanza.
Entrevista realizada a dos profesoras sobre cómo influye la ética en su ambiente laboral y desde cada uno de sus contextos.
Contesta la siguiente autoevaluación para comprobar qué tanto cumples.
Referencias
Krichesky, G. J. y Murillo F. J. (2018). La colaboración docente como factor de aprendizaje y promotor de mejora. Un estudio de casos. Educación XX1, 21(1), 135-156, doi: 10.5944/edu-cXX1.20181
López Yustos, A. (2007). Compendio Historia y Filosofía de la Educación. Publicaciones Puertorriqueñas.
Manzanilla, V. H. (2021). Liderazgohoy. https://www.google.com/url?q=https%3A%2F%2Fwww.liderazgohoy.com%2Fcomienza-aqui%2F&sa=D
Medina Díaz, M. y Verdejo Carrión A. L. (2019). Evaluación del aprendizaje Estudiantil. 6ta Edición. Edición Privada.
Ortiz García, A. L. (2017). Diseño y Evaluación Curricular. La Saga. Publicaciones Gaviota.
Parra, Victoria, & Matus, Gladys. (2016). Usos de datos y mejora escolar: Una aproximación a los sentidos y prácticas educativas subyacentes a los procesos de toma de decisiones. Calidad en la educación, (45), 207-250. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-45652016000200007
Riestra, M. A. (2004). Fundamentos filosóficos de la educación.
Rodríguez, J. (2021). Conversatorio Aspectos éticos y problemáticas en la evaluación del aprendizaje y la relación estudiante-docente. CEA UPRRP. https://cea.uprrp.edu/wp-content/uploads/2021/08/Conversatorio_Aspectos-eticos-y-problematicas-en-la-evaluacion-del-aprendizaje-y-la-relacion-estudiante-docente.pdf
Rosa Rodríguez, Paola Iliana de la. (2021). Aplicaciones educativas digitales y la falta de seguridad de los datos personales de sus usuarios. RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo, 12(23), e02. Epub 18 de octubre de 2021.https://doi.org/10.23913/ride.v12i23.980
Simonson, M., Smaldino, S. E., Albright, M., & Zvacek, S. (2012). Teaching and Learning at a Distance: Foundations of Distance Education. 5th edition.