ZAZEN
Sentado
Lo primero que requieres es sentarte en un zafu (cojin) o una silla para meditar en la que las rodillas queden más bajo de las caderas. con las piernas cruzadas. Puede ser en posición de loto, medio loto o en estilo burmés.
Espalda
Cuando te has sentado, comienza a mover a los lados tu columna hasta encontrar el punto correcto en que esté natural y cómodamente vertical.
Cabeza
Tu cabeza, requiere estar erguida y alineada con tu columna. Imagina que tuvieras un hilo en la coronilla que te jalara la cabeza hacia arriba desde el cielo.
Manos
Coloca tu mano izquierda sobre tu mano derecha y ambas en tu regazo con los pulgares tocándose levemente.
Boca
Tu boca va cerrada sin apretarla y la punta de tu lengua tocando tu paladar.
Ojos
Tus ojos no van cerrados, ya que eso favorece que te adormezcas y que tu mente divague. Van medio abiertos, fijos frente a ti a unos 45 grados.
Respiración
Es el turno de la respiración. Olvídate de la manera tan occidental de respirar con el pecho y permite que tu cuerpo respire naturalmente, es decir, hacia el abdomen. No tienes que respirar ni profundo ni levemente, basta con que sea normal, permitiendo que tu abdomen se infle y desinfle a medida que el diafragma baja y sube llenando de aire los pulmones.
Atención
Sigue observando tu respiración y tu postura. comienza a contar tus respiraciones, del uno al diez una y otra vez. Cada vez que te des cuenta que tu mente está divagando, sólo date cuenta y sin juzgarte, regresa tu atención a tu respiración y vuelve a comenzar a contar otra vez y las veces que haga falta.
Corrige la postura
Y cada vez que observes que tu postura no es la correcta, corrígela.
Sólo observa
Es importante que aprendas solamente observar quién eres y lo que pasa en tu mente sin contaminar el proceso con tus juicios y tus opiniones al respecto.