Definiremos brevemente el término "modelización". Arom (1991) entiende por modelización a una representación sonora, una estructura musical que simplifique, condense y depure los rasgos característicos de una expresión musical. Un análisis concreto y crítico de la propuesta de Arom sobre la modelización y los modelos de las músicas de tradición oral, la expone Valdivieso (2005) en un artículo sobre la música flamenca. En él explica que de una muestra significativa de una entidad musical, se elabora una referencia estructural a partir de las características comunes, dejando de lado aquellas variaciones que las piezas musicales pueden presentar en sus diferentes expresiones. Estos modelos, por su cualidad sintética, son considerados la base de la transmisión del conocimiento musical.
Concluida la etapa de análisis estructural y lírico de las 30 piezas de valses populares limeños, se hace la propuesta del modelo. Por supuesto, sería un despropósito pretender ajustar a estos parámetros toda la tradición musical limeña, o presentar la siguiente estructura como un canon invariable y único. Se justifica la necesidad de este modelo como un instrumento de aprendizaje, como una herramienta que ayude a los estudiantes de composición de canciones populares a acercarse al vals limeño y valorar sus aportes musicales a la cultura tradicional de la costa peruana. Igualmente, se insiste en que el propósito de esta intervención en el proceso de enseñanza aprendizaje de la composición musical popular no es el de formar compositores de valses, sino la de comprender este género y usar sus características en la composición de canciones populares contemporáneas, sin importar el género musical que se elija.