Peones pasados: un peón sin peones opuestos que puedan bloquearlo o capturarlo. Una vez tienes un peón pasado es más fácil avanzar con él hasta coronarlo.
Escolta al peón: Los peones no siempre pueden cruzar el tablero solos, así que aprende a ayudarlos con el rey. Los dos reyes no pueden estar en casillas contiguas, así que tu rey puede evitar que el rey rival bloquee o capture tu peón pasado.
Sacrificar para coronar: ¿Hay un peón bloqueando tu camino a la coronación? Sacrifica un peón o incluso más para coronar. En el final de partida, coronar dama es el objetivo más importante y sacrificar para lograrlo merece la pena.
Ruptura de 3 peones contra 3: Busca movimientos de peón, incluso sacrificios, que puedan ayudarte a crear un peón pasado. A menudo uno o dos sacrificios de peón pueden ayudarte a coronar. Recuerda que una nueva dama vale mucho más que uno o dos peones.
Cambiar hasta ganar: Un buen motivo para cambiar es cuando tienes material de más. En ese caso, los cambios simplificarán la partida y te será más fácil transformar tu ventaja en una victoria.
La regla del cuadrado: Ahórrate un montón de preocupación y cálculos aprendiendo esta simple regla de final de partida. Puedes imaginar una línea desde la diagonal del peón hacia la fila trasera del rival. Después imagina líneas desde esa casilla hasta la fila y columna en las que está ese peón y desde ahí de vuelta hacia la ubicación del peón. Estas líneas forman un cuadrado. Si el rey rival puede entrar en ese cuadrado, capturará el peón. Si no, el peón coronará seguro. Ten en cuenta que otras piezas, o un peón que mueva dos casillas de una vez, pueden hacer que este método dé una predicción incorrecta.
Crear un peón pasado: Logra la ventaja ganadora creando un peón pasado. A menudo puedes hacer cambios o sacrificios para crear un peón pasado. Mantente siempre en busca de estas oportunidades.
Sacrificar para ganar: No tengas miedo de sacrificar tus piezas si en última instancia te lleva al jaque mate. Presta especial atención a los jaques, capturas y amenazas que sacrifican algo para dar jaque mate, futuras ganancias materiales o un fuerte ataque.
Pieza atrapada: Con los movimientos de peón correctos, puedes arrebatarle a tu oponente las casillas seguras. Incluso las damas pueden ser atrapadas, pues cualquier cambio por una pieza menor que la dama es peligroso.
Ataque a la descubierta: Un ataque a la descubierta sucede cuando mueves una pieza que destapa un ataque por parte de la pieza que estaba detrás. Estos movimientos pueden ser muy potentes porque la pieza que mueves puede hacer una amenaza a la vez que destapa un ataque descubierto a otra pieza. A menudo el oponente no puede salvar a las dos piezas que están en peligro.
Jaque a la descubierta: El jaque a la descubierta es un ataque a la descubierta especialmente poderoso. Dado que el ataque es al rey, ganas un movimiento gratis con la pieza que estás moviendo para atacar o capturar una pieza rival.
Jaque doble: Un jaque doble es la jugada que más fuerza una reacción. Haces un jaque doble usando un jaque descubierto y dando jaque a la vez con la pieza que mueves.
Eliminación del defensor: A menudo el oponente se defiende de una amenaza con una pieza, pero esa pieza puede ser capturada o amenazada. Si puedes capturar un defensor, entonces la pieza que estaba protegiendo quedará indefensa.
Desviación: A veces no puedes capturar una pieza para eliminar a un defensor, pero sí puedes distraerla. La desviación es la táctica de eliminar un defensor obligándolo a mover a otra casilla. A menudo esto requiere un sacrificio que merecerá la pena para lograr dar jaque mate o ganancias materiales mayores.
Atracción: La atracción es una táctica en la que obligas a una pieza a que vaya a una casilla en la que no quiere estar. Esto se puede usar para apartar a un defensor, para enviar a una pieza a una doble amenaza o incluso para enviar al rey a jaque mate.
Táctica "a la desesperada" y jugada intermedia: Una pieza que de seguro será capturado pronto a menudo aún puede lograr algo bueno antes de ser capturada. Los sacrificios útiles de piezas condenadas se llaman sacrificios "a la desesperada". Zwischenzug en alemán significa "jugada intermedia". En medio de una secuencia de cambios, a menudo habrá una jugada útil que no tiene relación pero con la que puedes ganar material.
Jugadas enérgicas: Toma el control de la partida y ponte al mando con jugadas impositivas. Las jugadas impositivas son jaques, amenazas y capturas. Esas son las jugadas que obligan al oponente a responder inmediatamente para evitar perder material o la partida.
Combinaciones: Has aprendido un montón de tácticas; ahora júntalas en combinaciones potentes. Las combinaciones son series de jugadas impositivas que a menudo incluyen sacrificios y pueden ayudarte a ganar la partida.
Mate en 3: Mira la posición con profundidad y encuentra el mate forzado en 3. Esto significa tres jugadas tuyas y dos de tu oponente.
Sacrificio de dama: Nada es tan satisfactorio como sacrificar tu dama a cambio de la victoria. Un sacrificio de dama siempre merece la pena si puedes forzar jaque mate. A veces también merece la pena si obtienes una buena compensación en forma de otras piezas bien coordinadas.
Tablas salvadoras: Si estás perdiendo, busca modos de sacrificar material para forzar unas tablas. Intenta buscar maneras de crear un rey ahogado, jaque perpetuo o material de mate insuficiente.
Espacio: Cuanto más espacio controlas en el tablero, más espacio tienen tus piezas para maniobrar y menos le queda a tu oponente. Una buena manera de lograr espacio es poner tus peones en el centro.
Estructura de peones: Los peones conectados pueden defender el uno al otro y apoyarse mutuamente a medida que avanzan. Los peones doblados bloquean el avance el uno del otro. Los peones que no tienen otros peones cerca están aislados y a menudo son presa fácil.
Partidas abiertas, cerradas y semiabiertas: Hay tres categorías principales de posiciones. Si hay unos pocos peones sobre el tablero, la posición es abierta. Los alfiles a menudo son muy fuertes en estas posiciones porque no están bloqueados. Si hay muchos peones bloqueándose entre sí en el tablero, se considera una posición cerrada. Los alfiles están limitados por los peones en estas posiciones, así que los caballos son la pieza menor dominante. Muchas posiciones tienen algunos rasgos de posición cerrada y otros de posición abierta, por lo que se consideran semiabiertas.
Cómo escoger un buen movimiento: Hay tantas opciones que puede ser difícil decidir qué hacer. Resulta útil mirar opciones impositivas para ambos bandos. Así, a menudo podrás detectar ideas de ataque importantes para ti y para tu rival. También deberás buscar fortalezas y debilidades en ambos lados, pues eso te mostrará dónde deberías atacar o defender.
Crear un plan: Cuando no sepas qué hacer, una buena idea es encontrar tu pieza peor colocada y mejorarla. Cuando todas tus piezas están en buenas casillas, es más probable que haya un modo táctico de ganar material.
Juego posicional: Las tácticas son importantes, pero suelen estar disponibles para la persona que ya tiene la mejor posición. Céntrate en activar todas tus piezas, controlar el centro y salvaguardar tu rey. Si puedes hacer todo esto, es probable que tengas buenas ocasiones tácticas.
Buenas y malas piezas: Las piezas buenas son las que están activas y tienen un propósito. Una pieza mala es lo contrario: tiene movilidad limitada y no ataca nada útil. Busca tener piezas activas y cambiar las piezas que no puedas hacer buenas. Además, es útil limitar las piezas del rival y volverlas tan malas como te sea posible.
Jugar una mala posición: Las malas posiciones no tienen por qué suponer la derrota... sé tenaz y evita crear debilidades adicionales. A menudo una debilidad no es suficiente para costarte la partida. Trata también de encontrar contrajuego activo. Obliga a tu rival a defenderse de tus ideas para que no pueda centrarse solo en atacar tu posición.
Cuando estás perdiendo: Una posición perdedora no siempre está perdida: mantén una actitud positiva y busca ocasiones. Intenta complicar la posición y evita los cambios equivalentes. Si vas a perder con tu mejor juego, merece la pena tender trampas, aunque no sean totalmente sensatas.