TRES REGLAS IMPORTANTES:
1.- Evitar movimientos impulsivos
2.- No te rindas (mentalmente) después de un grave error( ??)
3.- La mejor defensa es un ataque
La clavada se produce cuando una vez hayas clavado una pieza, no puede o no debería moverse. A menudo la mejor forma de aprovecharte de esta situación es añadir más atacantes hasta que puedes capturar la pieza clavada de la manera más ventajosa.
Una enfilada sucede cuando una pieza ataca a una pieza rival que tiene una pieza menos valiosa detrás que podría capturarse si esta se mueve. La enfilada puede entenderse como una clavada invertida, pues la pieza más valiosa es la que está en peligro inmediato.
Evitar malos cambios es no cometas el error de sacrificar piezas valiosas por otras de menos valor. Es importante que evalúes todas las capturas posibles en cada turno. A menudo hay múltiples opciones, pero solo una de ellas llevará a un cambio favorable.
La jugada de tu oponente: Es importante estar atento a las intenciones de tu oponente en cada jugada. Mira el video para aprender a qué debes prestar atención.
El jaque mate en 4 movimientos: en los niveles más básicos, a menudo las partidas se ganan y se pierden con el jaque mate de los cuatro movimientos, cuya secuencia más común es 1. e4 e5 2. Dh5 Cc6 3.Ac4 con Dxf7# en la siguiente jugada. Es muy importante defender tu punto más débil del jaque mate. Ese punto es el peón de f7 en el caso de las negras y el de f2 en el caso de las blancas. Si tienes cuidado de bloquear piezas rivales para evitar que ataquen esa casilla, podrás lograr una buena posición.
Jaque mates asistidos: dado que el rey no puede mover a una casilla en la que le den jaque, a menudo es posible dar jaque mate colocando una dama junto al rey rival y poniendo otra pieza defendiendo a la dama. Si el rey no puede eludir el jaque y ninguna otra pieza puede capturar tu dama, ¡le habrás dado jaque mate!
El valor de las piezas: cada pieza tiene un valor numérico que puede ayudarte a valorar si cambiarla tiene sentido. Peón = 1. Caballo = 3. Alfil = 3. Torre = 5. Dama = 9. Rey = ¡La partida! Esto te indica que está bien cambiar un caballo por un alfil, pero no quieres perder una dama por una torre. Al evaluar posibles cambios, deberías intentar capturar el mismo valor o más de lo que entregas a tu oponente, a menos que tengas un motivo de peso.
Tácticas y piezas indefensas: Las tácticas son los movimientos que puedes usar para ganar una ventaja inmediata. Un modo de lograr una ventaja es capturar una pieza indefensa. Cada turno, busca cuidadosamente para ver si hay piezas indefensas. Si puedes capturar una, ¡suele ser una buena idea!
Contar capturas: Suele ser buena idea capturar algo si tienes más piezas de ataque que las piezas de defensa de tu rival. De ese modo, podrás hacer la primera y la última captura del cambio. Presta mucha atención a qué piezas se capturan. ¡No quieres perder una dama para ganar dos peones!
Dobles amenazas: Un modo fantástico de ganar material es atacar más de una pieza a la vez con una de tus piezas. Esta técnica se conoce como doble amenaza. Dado que tu oponente solo puede mover una pieza en cada turno, si atacas dos o más piezas podrás capturar algo.
Encontrar el movimiento correcto: Cada turno, tendrás que valorar tus opciones y las de tu oponente. Presta especial atención a los jaques, las capturas y las amenazas.
Jugar una partida: En este vídeo podrás ver una partida completa de ajedrez con todas las jugadas explicadas.
Desarrolla tus piezas: Hazte con el control de la partida desarrollando tus piezas rápidamente a casillas donde dominen el centro. Debes tratar de desarrollar tus caballos y alfiles para enrocarte acto seguido. Una vez has hecho eso, es hora de mover la dama y de paso conectar las torres. Este sería un gran objetivo en la apertura.
Protege tu rey: La seguridad del rey es el factor posicional más importante en ajedrez. Normalmente, la mejor manera de proteger tu rey es realizando el enroque. De esa forma puedes avanzar tus peones centrales para luchar por controlar la parte más importante del tablero, mientras mantienes tus peones del flanco intactos para proteger el rey una vez enrocado. Otra ventaja del enroque es que permite que la torre se incorpore al juego a través del centro.
Piezas activas: Saca lo antes posible tus piezas de sus casillas de salida y ponlas en juego.
Fases de la partida: Entiende cómo una partida pasa de apertura a medio juego y a final de partida.
Los peones débiles f2 y f7: Estos peones son los peones débiles porque solo están defendidos por el rey. Una buena idea defensiva es enrocar para que tu torre defienda el peón.
Carrera de peones: Cuando ambos bandos tienen solo rey y peones, es esencial contar cuántas jugadas necesitará cada bando para coronar. Normalmente, quien lo haga primero ganará la partida.
No des jaques sin motivos: Atacar al rey es genial, pero no siempre es la jugada correcta. Sé paciente. Asegúrate de que un jaque cumple con un objetivo, como ayudar a dar mate o evitar que tu oponente enroque. Si tu oponente tiene una jugada útil para salir del jaque, seguramente no merezca la pena.
Jaque mate en 2 movimientos: Es útil mirar todos los jaques que tiene cada bando y ver si hay jaque mate u otras tácticas disponibles en la siguiente jugada.
Usar tus alfiles: Los alfiles son de especial utilidad cuando controlan grandes diagonales despejadas, y son más útiles aún cuando tienes la pareja de alfiles, para que puedan controlar tanto las casillas blancas como las negras.
Usar tus torres: Pon tus torres en columnas abiertas, donde no estarán bloqueadas por peones. Las torres también son buenas en columnas semiabiertas, atacando peones opuestos o defendiendo tus peones. Las torres son eficaces para montar el tren, trabajando juntas en una fila o columna abierta, especialmente la 7ª fila.
Usar tu dama: La dama es muy poderosa, pero ten cuidado de no perderla por piezas de menor valor. Por eso, la dama a menudo se desarrolla un poco más tarde que otras piezas. El mejor uso que puedes darle a una dama es atacar al rey con la ayuda de otras piezas.
Usar tu rey: Intenta enrocar cuanto antes para poner a salvo tu rey. En el final de partida, debes usar el rey para ayudar a escoltar los peones a medida que avanzan por el tablero. ¡Cuando no se le puede dar jaque mate, el rey puede ser una pieza fuerte!
Usar tus peones: Los peones tienen cuatro usos primarios. 1. Pueden controlar casillas clave, como el centro. Si tus peones controlan el centro, tu rival no podrá poner piezas en buenas casillas. 2. También son útiles protegiendo tus propias piezas para que no puedan ser capturadas. 3. Son útiles como arietes para abrir el camino hacia el rey rival. 4. Son buenos para coronar piezas más poderosas.
Usar tus caballos: Los caballos están mejor en el centro, donde controlan hasta ocho casillas. Los caballos funcionan bien con las damas y también hacen una buena labor bloqueando peones.
Las piezas coordinadas: Al igual que en los deportes por equipos, todas tus piezas deberían trabajar juntas para lograr el éxito. Una pieza poderosa no podrá competir contra muchas piezas bien coordinadas.
Avanza, captura o ignora: Aprende a lidiar con la tensión de los peones y decide cuándo avanzar, capturar o jugar en otra parte. Si puedes defender y atacar a la vez, a menudo esa es la mejor opción. Sin embargo, otras veces es mejor defender amenazas directamente o incluso ignorarlas y hacer algo más importante.
Cadena de peones: Un grupo de peones que se protegen entre sí en una diagonal se llama cadena de peones. El único peón desprotegido de la cadena es el peón base de atrás. Las cadenas de peones pueden limitar las piezas del rival y ayudarse entre sí a avanzar en el final de partida.
Cuándo cambiar piezas: Cambiar piezas suele ser útil si puedes imponerte, pero ¿qué deberías hacer si un cambio potencial no te hace ganar ni perder material? Suele ser un error iniciar un cambio a menos que sepas en qué se beneficia tu posición. Buenos motivos para cambiar pueden ser simplificar cuando tienes ventaja, eliminar una pieza rival bien posicionada o ganar control sobre una columna abierta.