La Universidad del Cuaca a través del área de Gestión Ambiental viene desarrollando diferentes actividades y desempeñado varias tareas en la búsqueda de generar consciencia en la comunidad universitaria sobre la importancia de reciclar y dar un buen manejo a los residuos sólidos que diariamente generamos, sin embargo llevar a cabo esta labor no es fácil y requiere de compromisos y voluntades, Ecologic Space habló con Alexandra Muñoz Campo y José Miguel Palechor, quienes nos contaron acerca de los retos que afrontan para llevar a cabo lo que ellos denominan como Ruta Limpia.
Ruta Limpia es un proceso que viene desarrollando el área de Gestión Ambiental de la Universidad del Cauca y cumple dos funciones, uno, el aprovechamiento de los residuos sólidos generados por la universidad que son susceptibles de transformación como por ejemplo conversión a abono orgánico y dos mediante aprovechamiento a través de fines de reciclaje que son comercializables en el Alma Mater.
Para el primer proceso contamos con el área de mantenimiento de Universidad del Cauca, la cual está a cargo de ejecutar esta labor, se cuenta con operarios y un vehículo el cual hace tres recorridos en la semana, recorre las diferentes cafeterías de la institución que son 11 en total, en ellas se compila el material que tiene que ver con lo que es preparación de alimentos, como cascaras, sobrantes de frutas o verduras, semillas, es decir material crudo, estos sobrantes son los que nos sirven para el proceso de compostaje, este procedimiento se realiza en la finca La Rejoya, ahí se produce un abono, el cual se divide en dos partes, una va destinada a los espacios ornamentales del alma mater como jardines y zonas comunes esto con el fin del embellecimiento de la institución y la otra parte es comercializada, cualquier persona puede adquirirlo, son bultos de 40 kilos por $6.500 más o menos.
El segundo proceso consiste en la recolección de material reciclable, para llevar a cabo este procedimiento hemos destinado espacios denominados como Unidades Técnicas de Residuos, donde hacemos la separación a través de tres compartimentos uno para residuos sólidos ordinarios, otro para reciclaje y el restante para residuos peligrosos, estos espacios se ubican en áreas donde se concentra la mayor generación de basuras, ahí los restos se almacenan de manera temporal, debemos decir que muchos de estos sitios son acondicionados de manera que no afecten la norma patrimonial, es decir, que no vulneren el aspecto de pasillos, patios, corredores, etc. Para este proceso de separación nos acompaña el personal de aseo y los operarios de la ruta quienes nos ayudan a recoger, seleccionar y clasificar en una bodega ubicada en el área de mantenimiento de la universidad, luego de hacer todo este proceso de separación y selección se comercializa con una empresa de la ciudad, donde la universidad obtiene un valor para reinvertirlo en las mismas necesidades del funcionamiento de la Ruta Limpia, por ejemplo guantes, estopas, bolsas etc.
La universidad no recauda los recursos suficientes frente a lo que cuesta la operación y esto debido a que no hay consciencia de la separación de estos materiales, muchos de ellos se dañan y pierden valor, esto debido a que no hay una cultura adecuada en cómo reciclar y cómo separar los residuos.
Los retos
Una de las grandes preocupaciones que tenemos hoy frente a los procesos de reciclaje es la falta de consciencia hacia la importancia de ejecutar esta acción, consideramos que no estamos educados para reciclar, no sabemos cómo hacer la separación de residuos, hablamos de salvar y ayudar al medio ambiente pero no se reflejan estas acciones en la cotidianidad del estudiantado, entonces surgen varias preguntas, ¿no lo hacemos por falta de voluntad?, ¿por desconocimiento o por falta de lugares adecuados?, ¿la sensibilización o no es clara o no es eficiente?. Tenemos claro que un proceso de capacitación ambiental para que sea efectivo debe ser de manera continua y todo esto se enmarca en dos palabras, compromiso y voluntades.
En este momento estamos encaminados a cómo lograr esa sensibilización en el estudiantado, son casi 17 mil estudiantes, tratamos de abordar estos temas a través de los medios universitarios pero vemos que se necesita hacer más énfasis en estos temas desde el hogar, desde la niñez, para así lograr a futuro una cultura de reciclar en cada uno de nosotros.