Una abdominoplastia https://www.miguelfernandezcalderon.com/tratamientos/abdominoplastia-en-albacete-madrid/ es una de las cirugías más comunes hoy en día. Muchas buscan eliminar la grasa y la piel excedente de la zona media del cuerpo a través de este procedimiento quirúrgico. Pero realmente sabes si ¿eres una buena candidata para una abdominoplastia? Aquí responderemos tus dudas.
La principal razón para realizarse una abdominoplastia es recuperar la figura luego de un embarazo o de una reducción drástica de peso.
Actualmente, también existen motivos clínicos por los cuales algunos pacientes recurren a esta cirugía.
Aquellas mujeres que luego de un parto vaginal desarrollan incontinencia urinaria de esfuerzo y no consiguen una solución corregir esta situación, al optar por una abdominoplastia se forma una pequeña obstrucción de la vejiga con tejido blando cercano al área pélvica, consiguiendo así disminuir la incontinencia.
Mejorar la postura y disminuir dolores de espalda, gracias a que se tensan los músculos que sostienen la columna.
Corrección de una hernia ventral. Mediante el fortalecimiento de las paredes abdominales, incluso este procedimiento puede evitar que las hernias ventrales aparezcan nuevamente.
Lo principal para ser considerada una buena aspirante para una abdominoplastia es tener piel suelta o en exceso alrededor de su abdomen. Si la paciente solo quiere eliminar grasa en esa zona, con una liposucción sería suficiente.
Cabe recordar que una abdominoplastia es una cirugía invasiva, requiere unas 5 horas en quirófano. Además dejará cicatriz, lo cual la hace poco adecuada para eliminar poca piel o poca grasa.
Al pasar por un embarazo o sufrir obesidad y perder mucho peso de forma rápida, los músculos del abdomen pueden quedar afectados permanentemente, es posible que ninguna rutina de ejercicio o dieta logre corregir esta situación.
Y es cuando una cirugía de abdomen se visualiza como una gran opción para mejorar esta condición.
Otros aspectos para saber si eres una buena candidata son:
Debes estar saludable, no tener patologías cardíacas o pulmonares. Ya que la anestesia utilizada es general. Así como, tampoco ser propenso a formar queloides en las cicatrices.
Ser realista sobre los resultados, y recordar que no es una operación para reducir peso. Y en el futuro un nuevo aumento de peso o hasta rebajar puede ser contraproducente.
Tener hábitos saludables es importante para mantener el peso. Tener una dieta sana te ayudará a preservar los resultados de la cirugía. Igualmente es necesario evitar fumar y no beber alcohol en exceso.
También existen contraindicaciones para la cirugía de reducción de abdomen.
Si el paciente es diabético o tiene antecedentes de afecciones renales, no debe someterse a este tipo de operación.
Si entre sus planes está quedar embarazada. Ya que esto significa aumento de peso y posible desgarro de las paredes abdominales, y lo logrado con la cirugía se perdería.
Si ha tenido anteriormente cirugías en la zona del abdomen (a excepción de una cesárea), los vasos sanguíneos de la zona pueden estar alterados, dificultando así la recuperación de una nueva operación.
Si sufre de obesidad.
Esta puede ser una guía general para conocer si eres una buena candidata para una abdominoplastia, pero no es una verdad absoluta para todos. Cada persona, cada cuerpo es diferente, y será la evaluación de un especialista y los exámenes pre operatorios los que definan si un paciente está en condiciones de someterse o no a este tipo de cirugías.