Pasé el enero de 2019 hasta el mayo de 2019 en Cuba. Me quedé en una casa con una mujer, Miriam, y su hija adulta, Anairis, en el Vedadao (15 e/ H eI). Tenía una compañera de cuarto que se llama Maggie; ella y yo lo pasamos muy bien. También había otra mujer en nuestro programa, Fiona-Rae, quien se quedaba en la cuadra opuesta de nuestra esquina. Tomé clases en la Universidad de la Habana. Dos clases las tomé con estudiantes cubanos, una clase la tomé con otros extranjeros, y otra clase la tomé con otros estudiantes estadounidenses. Cada fin de semana había algo que hacer o algo para ver. Había muchos museos, clubs, tiendas, y restaurantes por toda La Habana. Pero mi pasatiempo favorito era sentarme en el Malecón y escuchar la música. Aunque visité el hospital varias veces por diferentes enfermedades, mi semestre fue muy productivo y divertido.