Días antes de empezar el confinamiento me fui a esquiar a Masella con los de clase. Ya sabíamos que estaba el coronavirus por España y que los casos no paraban de aumentar pero afortunadamente pudimos ir. Me acuerdo que cuando me monté al autobus estaba muy asustada y agobiada. Porque veía que los niños de Madrid ya no iban a clase y nosotros nos estábamos yendo a un hotel en el que había gente de toda España. Aún así me tranquilice y intente disfrutar lo máximo.
Cuando llegamos dejamos nuestras maletas y fuimos a comer nuestra comida. Todo era bastante normal, no había mucha diferencia de cuando la situación esta normal. Lo único era que había gel desinfectante en las paredes, pero por lo demás nos podíamos bañar en la piscina (aunque yo no me atreví porque tenia mucho miedo), también podíamos ir a una sala donde ponían música con todos los otros niños del hotel pero yo tampoco me atreví y además la segunda noche los profesores se preocuparon y hicieron ir a la habitación.
Fue el segundo día en el que nos dijeron que íbamos a estar 15 días en casa. Yo ya estaba muy asustada y eso me hizo estarlo más. Realmente viendo la situación ya tenía ganas de llegar a casa.
Cuándo llegué a mi casa lo primero que hice fue ducharme y poner mis cosas a lavar. Al principio de la cuarentena estaba muy asustada pero conforme pasaban los días me fui tranquilizando. Ahora han pasado más de 50 días y ya ha empezado la desescalada, estoy muy feliz pero también tengo miedo de que haya un rebrote.