Los vuelos de la muerte constituían la última parte de un ciclo represivo que tenía la característica de la desaparición de personas. Fue un plan sistemático de exterminio que se llevó a cabo durante el último régimen militar argentino, entre 1976 y 1983. Los acontecimientos en relación con los vuelos de la muerte han sido poco difundidos y tratados, es por eso que, desde la expresión artística de la escultura, ensayaremos una representación de esos vuelos. Por medio de una instalación intentaremos que el público pueda conocer y reflexionar sobre esa etapa oscura de nuestra historia. A continuación, les presentamos la obra y su proceso de construcción.
Víctor Jalid Funes
La primera etapa de la obra
Para conmemorar los 46 años del inicio de la última dictadura cívico militar se montó en el pasillo que conecta el teatro con el teatrino del IFDC-VM una escultura en instalación. El título de esta obra efímera responde a una señal internacional de socorro en radiocomunicaciones, que debe ser repetida tres veces, y tiene prioridad sobre todas las demás comunicaciones en aviación. La instalación propone un diálogo sensible y sensitivo entre la obra y el espectador. Una serie de elementos componen el trabajo, a saber:
La caja cubierta de tela roja representa el mundo cubierto de sangre de las personas que fueron desaparecidas, un mundo cuadrado y sin sentido.
La pizarra con huecos es el país de esos tiempos: sin forma, ilógica y sin sentido. Cada hueco muestra a los desaparecidos.
Cada ficha que llena esos huecos son los que aparecieron en las costas, los mismos forman el texto (mayday nos han engañado) en braille que, a pesar de decir algo, son muy pocos los que lo pueden entender y eso es lo que buscaron en esos tiempos “la incomunicación”.
Las tres columnas representan las tres fuerzas armadas: Ejército, Marina y la Aeronáutica. Cada columna nos cuenta todo lo relacionado a los sucesos sobre los vuelos de la muerte. Los tres están unidos por una piola de plástico, uno de alambre y otro de tela.
Suspendido se encuentra un avión que está cubierta de imágenes de las víctimas.
El mismo se une a las fuerzas por medio de una tela negra que representa la conexión entre la muerte en su lamentable esplendor.
Y, por último, en la obra se pueden ver imágenes suspendidas en el aire mostrando un hecho imposible de ocultar.
La obra finalizada