En el aula, en el área de lengua, ya hemos visto parte de los contenidos sobre literatura. Hemos repasado los componentes y estructura del cuento, hemos trabajado el artículo... Y ya han hecho sus "pinitos" creando pequeños relatos en equipo.
Ahora quiero que cada uno de ellos elabore su propio cuento, que lo configure a su gusto, con los personajes que cada uno decida y sus características. Con sus espacios y tiempos (tengo entre el alumnado mentes con mucha imaginación), así que, cuando leí el reto de esta asignatura, rápidamente pensé "esta es la oportunidad para evaluar de verdad una producción de tu alumnado". Al principio quería elaborar una rúbrica, sin embargo, durante la realización de la tarea comencé a tener dudas ya que la experiencia que hemos vivido con las rúbricas no ha sido todo lo satisfactoria que me hubiese gustado.
Comencé la tarea sin tener muy claro si confeccionaría una rúbrica o una lista de cotejo. No me di más opciones. No obstante, fuera el que fuera el instrumento a elaborar posteriormente, el primer paso que debía dar era construir la matriz de especificaciones.
Elaboré esta matriz de especificaciones al sol, sentada en el parque de en un pequeño pueblo de Zaragoza, cerca de Tarazona.
Desconectar de la rutina del despacho de mi casa me beneficia aunque he de decir que gran parte del análisis ya estaba hecho.
Comencé a dar los pasos necesarios hasta llegar a la matriz de especificaciones que tenéis aquí.
Leí con atención los criterios de evaluación y estándares de aprendizaje del área de lengua e hice una primera selección.
Más tarde retomé la lectura, esta vez solo de la selección realizada y volví a cribar. No quería un listado enorme. Quería los indicadores que me permitieran una correcta evaluación de las producciones de mi alumnado pero que también me permitieran diseñar un artefacto que sirviera de guía a mis alumnos durante su trabajo. Sé que si se hace extenso algunos de ellos terminan "perdiéndose" por lo que traté de sintetizar sin dejarme ninguno de los aspectos que considero importantes. La selección está resaltada en los bloques II, III y IV del currículo.
La llegada de los chromebooks al aula me han permitido añadir el indicador referido a las TIC.
Pero no penséis que todo fue así de sencillo...
Esta es la cara que se me queda cuando oigo hablar de porcentajes. Y peor aún si tengo que ponerme a calcularlos. La cuestión es que no parecía tan difícil. Tenía que hacer que todo encajase a 100 %, y también tenía claro qué valor quería darle a cada proceso cognitivo: conocimiento y comprensión el menor de todos. Reflexión y creación quería que fuese superior al recién mencionado, pero sin excederme puesto que es la primera actividad que mi alumnado va a realizar tal y como la he diseñado. Los procesos de aplicación y análisis son los que más me interesaban ya que en el aula insisto mucho en que los conceptos que vamos viendo en el aula tienen su uso en la vida real aunque no seamos conscientes de ello.
La dificultad no radicaba en la distribución sin más de los porcentajes, sino en la ponderación que quería otorgar a cada dimensión.
Así que con paciencia, lápiz y goma fui cuadrando los números hasta obtener el resultado que habéis visto.
Llegados a este punto ya había decidido el instrumento de evaluación que iba a generar: una lista de cotejo.
Los siguientes pasos fueron crear la hoja de cálculo y el fomulario para la lista de cotejo con la nueva funcionalidad de CoRubrics.
Aquí hay una vista del resultado final (se puede acceder al documento pinchando sobre la imagen). Y desde aquí se accede al formulario creado.
Tengo todo. La idea, los contenidos trabajados, el instrumento de evaluación. ¿Por qué no lanzarlo al aula? Así que grabé este pequeño vídeo con la propuesta de trabajo para mi alumnado.
Sé que después de que lo vean vamos a necesitar aclarar algunas cosas. Y también cuento con la necesidad que van a tener algunos de una explicación detallada de los criterios a valorar.
He recordado en esta asignatura la importancia de los procesos cognitivos, los verbos de la taxonomía de Bloom tantas veces revisada.
He aprendido mucho, eso me lo llevo, al igual que me llevo numerosos retos y "tareas" autoimpuestas (a ver hasta dónde soy capaz de llegar).
Un gran descubrimiento el de Enrique Navarro. Un gran maestro Alberto, gracias por tu calma y tu buen hacer.
Tengo pendiente de terminar la lectura de "La evaluación en el aprendizaje cooperativo" de Johnson y Johnson. ¡He de buscar huecos para finalizarla!
He de comenzar a hacer matrices de especificaciones de las áreas que más me cuesta evaluar, registros de observación, sistematizar la coevaluación y autoevaluación entre mi alumnado....
Y tantas cosas quedan para un futuro....