Imagen de J. Kelly Brito en Unsplash
Haz click en la imagen para acceder al blog
No me gusta el título, "El blog de la pandemia", sin embargo, así es como lo recordaré. El espacio digital que abrí para atender a mis peques (primero de primaria) durante los meses de 2020 en que las clases se suspendieron de manera presencial.
Como tantos otros docentes tuve que pararme, analizar la situación a la que me enfrentaba y tomar una decisión rápida pero que hiciera posible el trabajo con mis niños.
He de reconocer que la competencia digital que había adquirido a lo largo de mi formación con INTEF hizo que mi trabajo fuese más sencillo aunque desde luego no exento de dificultades y de un enorme esfuerzo diario.
A las dificultades emocionales a las que todos nos enfrentamos yo (e imagino que muchos otros docentes) tuve que añadir las características "digitales" del centro, de mi alumnado y de sus familias.
En el colegio no contábamos con ningún ecosistema digital de aprendizaje (aunque contábamos con cuentas educativas de Microsoft para alumnos y profesores el equipo directivo nunca vio la necesidad de activarlas, a pesar de que manifesté la conveniencia de hacerlo y poder trabajar la competencia digital del alumnado).
Mi alumnado era muy pequeño (6-7 años) y nunca habían trabajado de forma digital.
Sus familias tampoco estaban familiarizadas con esta modalidad. La competencia digital de familias y alumnado era nula.
A esto hay que añadir algunas características de estas familias: la mayoría inmigrantes, algunas con desconocimiento del idioma vehicular, sin dispositivos y/o datos: solo tres de mis diecinueve familias contaban con los recursos tecnológicos mínimos para poder llevar a cabo una enseñanza online.
Ante este panorama que de primeras puede resultar complejo, y de hecho lo es, conseguí avanzar un poquito en los contenidos que quedaban por ver y sobre todo reforzar aquellos que habíamos visto de manera presencial (tuvimos instrucciones de la Consejería de Educación de no avanzar materia hasta que se nos indicase).
Algunas de las "normas" que tuve muy presentes durante el tiempo en que utilicé el blog como vía para trabajar con el alumnado fueron:
Que no fuese necesario imprimir (ante la imposibilidad de la mayor parte de mi alumnado).
Que las actividades pudieran realizarse desde cualquier dispositivo: PC, tablet, smartphone.
Que si tenían que copiar algo en sus cuadernos que fuese lo mínimo para que se centraran en el trabajo que realmente quería que realizasen los alumnos.
Sencillez. Facilidad. En este sentido cada vez que se incorporaba una herramienta TIC se acompañaba de un breve video tutorial para facilitar el trabajo del alumnado y el acompañamiento de las familias.
Cuidar el consumo de datos (la mayoría de mis familias no disponían de red Wifi o datos ilimitados). En este sentido se pedía como respuesta a las tareas la URL (por ejemplo en el caso de grabar la respuesta a una actividad).
Utilizar herramientas en las que no fuese necesario el registro del alumnado.
Ahora simplemente os invito a que visitéis el blog desde aquí.