Alzheimer's: Are newly approved drugs making a real-life difference?
After a lull of nearly 2 decades, the Food and Drug Administration (FDA) has approved some novel drugs for the treatment of Alzheimer’s disease since 2021. Most of these drugs are antibody therapies targeting toxic protein aggregates in the brain. Their approval has sparked enthusiasm and controversy in equal measure. The core question remains: Are these drugs making a real difference? In this Special Feature, we investigate.
Alzheimer’s disease is a neurodegenerative disease that involves a gradual and irreversible decline in memory, thinking, and, eventually, the ability to perform daily activities. Aging is the leading risk factor for Alzheimer’s disease, and a rapidly aging population has made it a public health crisis.
In 2019, 57 millionTrusted Source individuals around the globe had Alzheimer’s disease, and this number is expected to reach 153 million by 2050. This underscores the need for disease-modifying treatments that produce a lasting change in the trajectory of this disease, slowing its progression.
However, until recently, efforts to develop disease-modifying therapies for Alzheimer’s disease have not been successful.
Most of the clinical research to develop disease-modifying therapies for Alzheimer’s has focused on targeting the beta-amyloid protein, whose abnormal accumulation is generally considered to lead to the development of this neurodegenerative disorder.
Newly approved Alzheimer’s drugs: Breakthrough or slow start?
Aducanumab, an antibody-targeting amyloid-beta protein deposits, received Food and Drug Administration (FDA) approvalTrusted Source for the treatment of Alzheimer’s disease in 2021, and was considered the first disease-modifying therapy for this condition.
However, the clinical trials involving aducanumab failed to produce consistent improvements in cognitive function, which led Biogen, the company that produces it, to announce that it will eventually suspend its sales.
Since then, two other anti-amyloid antibodies, Biogen’s lecanemab and Eli Lily’s donanemab, have demonstrated an ability to slow cognitive decline in individuals with early Alzheimer’s disease in phase 3 clinical trials, and have received FDA approval.
After decades of clinical research failing to produce effective disease-modifying therapies, the approval of lecanemab and donanemab has been viewed as a breakthrough and met with enthusiasm by clinicians and researchers.
However, some researchers have raised concerns about the modest clinical benefits conferred by these anti-amyloid therapies, citing safety risks and a lack of cost-effectiveness.
Dag Aarsland, MD, professor of old age psychiatry at King’s College London in the United Kingdom, told Medical News Today that, “[w]hile there are indeed challenges both at the clinical, societal, and healthcare levels, we should not forget the opportunities and the breakthrough that after decades of very costly negative trials, we finally have unequivocal evidence that it is possible to reduce the disease progression.”
Alzheimer: ¿Los medicamentos recientemente aprobados marcan la diferencia en la vida real?
Después de una pausa de casi 2 décadas, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado algunos medicamentos novedosos para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer desde 2021.La mayoría de estos fármacos son terapias de anticuerpos dirigidas a agregados de proteínas tóxicas en el cerebro. Su aprobación ha despertado entusiasmo y controversia en igual medida. La pregunta central sigue siendo: ¿estos medicamentos marcan una diferencia real? En esta Función especial, investigamos.
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que implica una disminución gradual e irreversible de la memoria, el pensamiento y, finalmente, la capacidad para realizar las actividades diarias. El envejecimiento es el principal factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, y el rápido envejecimiento de la población la ha convertido en una crisis de salud pública.
En 2019, 57 millones de personas en todo el mundo tenían la enfermedad de Alzheimer, y se espera que este número alcance los 153 millones para 2050. Esto subraya la necesidad de tratamientos modificadores de la enfermedad que produzcan un cambio duradero en la trayectoria de esta enfermedad, ralentizando su progresión.
Sin embargo, hasta hace poco, los esfuerzos para desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad para la enfermedad de Alzheimer no han tenido éxito.
La mayor parte de la investigación clínica para desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad de Alzheimer se ha centrado en dirigirse a la proteína beta-amiloide, cuya acumulación anormal generalmente se considera que conduce al desarrollo de este trastorno neurodegenerativo.
Medicamentos recientemente aprobados para el Alzheimer: ¿Avance o inicio lento?
Aducanumab, un depósito de proteína beta amiloide dirigido a anticuerpos, recibió la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en 2021, y se consideró la primera terapia modificadora de la enfermedad para esta afección.
Sin embargo, los ensayos clínicos con aducanumab no lograron producir mejoras consistentes en la función cognitiva, lo que llevó a Biogen, la compañía que lo produce, a anunciar que eventualmente suspenderá sus ventas.
Desde entonces, otros dos anticuerpos antiamiloides, el lecanemab de Biogen y el donanemab de Eli Lily, han demostrado una capacidad para frenar el deterioro cognitivo en individuos con enfermedad de Alzheimer temprana en ensayos clínicos de fase 3, y han recibido la aprobación de la FDA.
Después de décadas de investigación clínica que no lograron producir terapias modificadoras de la enfermedad efectivas, la aprobación de lecanemab y donanemab ha sido vista como un gran avance y ha sido recibida con entusiasmo por médicos e investigadores.
Sin embargo, algunos investigadores han expresado su preocupación por los modestos beneficios clínicos que confieren estas terapias antiamiloides, citando los riesgos de seguridad y la falta de rentabilidad.
Dag Aarsland, MD, profesor de psiquiatría de la vejez en el King's College de Londres en el Reino Unido, dijo a Medical News Today que, "si bien existen desafíos tanto a nivel clínico como social y de atención médica, no debemos olvidar las oportunidades y el avance que después de décadas de ensayos negativos muy costosos, finalmente tenemos evidencia inequívoca de que es posible reducir la progresión de la enfermedad".
Alzheimer: ¿Los nuevos fármacos aprobados marcan la diferencia en la vida real?
Tras un parón de casi dos décadas, la Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado algunos fármacos novedosos para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer desde 2021. La mayoría de estos fármacos son terapias con anticuerpos dirigidos contra los agregados de proteínas tóxicas en el cerebro. Su aprobación ha suscitado entusiasmo y polémica a partes iguales. La cuestión principal sigue siendo: ¿Estos fármacos marcan realmente la diferencia? En este reportaje especial investigamos.
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que implica un deterioro gradual e irreversible de la memoria, el pensamiento y, a la larga, la capacidad para realizar las actividades cotidianas. El envejecimiento es el principal factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer, y el rápido envejecimiento de la población la ha convertido en una crisis de salud pública.
En 2019, 57 millones de personasTrusted Source en todo el mundo padecían la enfermedad de Alzheimer, y se espera que esta cifra alcance los 153 millones en 2050. Esto subraya la necesidad de tratamientos modificadores de la enfermedad que produzcan un cambio duradero en la trayectoria de esta enfermedad, ralentizando su progresión.
Sin embargo, hasta hace poco, los esfuerzos por desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad de Alzheimer no habían tenido éxito.
La mayor parte de la investigación clínica para desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad de Alzheimer se ha centrado en la proteína beta-amiloide, cuya acumulación anormal se considera generalmente que conduce al desarrollo de este trastorno neurodegenerativo.
Nuevos fármacos aprobados contra el Alzheimer: ¿Avance o comienzo lento?
El aducanumab, un anticuerpo dirigido contra los depósitos de proteína beta-amiloide, recibió en 2021 la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, y se consideró la primera terapia modificadora de la enfermedad.
Sin embargo, los ensayos clínicos con aducanumab no lograron mejoras consistentes en la función cognitiva, lo que llevó a Biogen, la empresa que lo produce, a anunciar que finalmente suspenderá sus ventas.
Desde entonces, otros dos anticuerpos antiamiloides, el lecanemab de Biogen y el donanemab de Eli Lily, han demostrado su capacidad para ralentizar el deterioro cognitivo en personas con enfermedad de Alzheimer en fase inicial en ensayos clínicos de fase 3, y han recibido la aprobación de la FDA.
Después de décadas en las que la investigación clínica no ha logrado producir terapias eficaces que modifiquen la enfermedad, la aprobación de lecanemab y donanemab se ha considerado un gran avance y ha sido recibida con entusiasmo por médicos e investigadores.
Sin embargo, algunos investigadores han expresado su preocupación por los modestos beneficios clínicos que confieren estas terapias antiamiloides, citando riesgos de seguridad y falta de rentabilidad.
El doctor Dag Aarsland, catedrático de Psiquiatría de la Vejez en el King's College de Londres (Reino Unido), declaró a Medical News Today que, "[s]i bien es cierto que existen retos tanto a nivel clínico como social y sanitario, no debemos olvidar las oportunidades y el gran avance que supone que, tras décadas de ensayos negativos muy costosos, por fin tengamos pruebas inequívocas de que es posible reducir la progresión de la enfermedad".
TRADUCCIÓN EN ESPAÑOL
Alzheimer: ¿Los medicamentos recientemente aprobados marcan la diferencia en la vida real?
Después de 20 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado algunos medicamentos novedosos para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer desde 2021.La mayoría de estos fármacos son terapias de anticuerpos dirigidas a agregados de proteínas tóxicas en el cerebro. Su aprobación ha despertado entusiasmo y controversia en igual medida. La pregunta central sigue siendo: ¿estos medicamentos marcan una diferencia real? En esta presentación especial, investigamos.
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que implica una disminución gradual e irreversible de la memoria, el pensamiento y, finalmente, la capacidad para realizar las actividades diarias. El envejecimiento es el principal factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, y el rápido envejecimiento de la población la ha convertido en una crisis de salud pública.
En 2019, 57 millones de personas en todo el mundo tenían la enfermedad de Alzheimer, y se espera que este número alcance los 153 millones para 2050. Esto subraya la necesidad de tratamientos modificadores de la enfermedad que produzcan un cambio duradero en la trayectoria de esta enfermedad, haciendo más lenta su progresión.
Sin embargo, hasta hace poco, los esfuerzos para desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad de Alzheimer no han tenido éxito.
La mayor parte de la investigación clínica para desarrollar terapias modificadoras de la enfermedad de Alzheimer se ha centrado en dirigirse a la proteína beta-amiloide, cuya acumulación anormal generalmente se considera que conduce al desarrollo de este trastorno neurodegenerativo.
Medicamentos recientemente aprobados para el Alzheimer: ¿Avance o inicio lento?
Aducanumab, un anticuerpo dirigido contra los depósitos de proteína beta-amiloide, recibió la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en 2021, y se consideró la primera terapia modificadora de la enfermedad para esta afección.
Sin embargo, los ensayos clínicos con aducanumab no lograron producir mejoras consistentes en la función cognitiva, lo que llevó a Biogen, la compañía que lo produce, a anunciar que eventualmente suspenderá sus ventas.
Desde entonces, otros dos anticuerpos antiamiloides, el lecanemab de Biogen y el donanemab de Eli Lily, han demostrado una capacidad para frenar el deterioro cognitivo en individuos con enfermedad de Alzheimer temprana en ensayos clínicos de fase 3, y han recibido la aprobación de la FDA.
Después de décadas de investigación clínica que no lograron producir terapias modificadoras de la enfermedad efectivas, la aprobación de lecanemab y donanemab ha sido vista como un gran avance y ha sido recibida con entusiasmo por médicos e investigadores.
Sin embargo, algunos investigadores han expresado su preocupación por los modestos beneficios clínicos que confieren estas terapias antiamiloides, citando los riesgos de seguridad y la falta de rentabilidad.
Dag Aarsland, MD, profesor de psiquiatría de la vejez en el King's College de Londres en el Reino Unido, dijo a Medical News Today que, "si bien existen desafíos tanto a nivel clínico como social y de atención médica, no debemos olvidar las oportunidades y el avance que después de décadas de ensayos negativos muy costosos, finalmente tenemos evidencia inequívoca de que es posible reducir la progresión de la enfermedad".
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I used the cat tools SmartCat and MateCat and both made mistakes however MateCat had the option of translate a Medical article and the SmartCat did not have that option, I highlighted the differences and mistakes, for example un depósito de proteína beta amiloide dirigido a anticuerpos this was in Matecat and the one in the SmartCat translated it as un anticuerpo dirigido contra los depósitos de proteína beta-amiloide. The other one was trusted source that SmartCat used it and MateCat removed it. At the end I will use the Matecat because it gives the options to choose it as a Medical document.