MARCO DE REFERENCIA DE LA TECNOLOGUIA DIGITAL (MRCDD)
Las tecnologías digitales son actualmente indispensables en los entornos laborales, sociales, económicos, deportivos, artísticos, culturales, científicos y académicos; han pasado a formar parte de nuestras vidas y a transformarlas. En el contexto educativo, hay que contemplar su presencia desde una doble perspectiva. Por una parte, como objeto mismo de aprendizaje, en la medida en la que, junto con la lectoescritura y el cálculo, forman parte de la alfabetización básica de toda la ciudadanía en las etapas educativas obligatorias y de educación de adultos y constituyen un elemento esencial de la capacitación académica y profesional en las enseñanzas postobligatorias. Por otra, los docentes y el alumnado han de emplearlas como medios o herramientas para desarrollar cualquier otro tipo de aprendizaje. Este doble objetivo queda reflejado en el artículo 2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, modificada por la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre1 , en el que se fijan los fines del sistema educativo, y en los artículos correspondientes a las distintas enseñanzas en relación con los principios pedagógicos y el desarrollo curricular, así como en lo concerniente a la formación del profesorado y a la organización de los centros, aspectos contemplados, respectivamente, en los artículos 102 sobre formación permanente, 111 bis sobre las tecnologías de la información y la comunicación y 121 sobre el proyecto educativo.
De forma específica, el marco que se recoge en este documento responde a lo establecido en el punto 6 del artículo 111 bis y supone la actualización y renovación del que fue acordado en la Conferencia Sectorial de Educación del 14 de mayo de 2020 y publicado mediante Resolución del 2 de julio de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial en BOE de 13 de julio de 20202. No obstante, a pesar de su reciente publicación, el rápido cambio experimentado por las tecnologías digitales y la aceleración en la extensión de su uso a consecuencia de la pandemia generada por el SARS-CoV-2 han hecho necesaria una profunda revisión, que ha sido llevada a cabo por una ponencia dependiente del Grupo de Trabajo de Tecnologías del Aprendizaje, coordinada por el Instituto Nacional de Tecnologías del Aprendizaje y de Formación del Profesorado (INTEF) y constituida por representantes del Ministerio de Educación y Formación Profesional y de las Consejerías y Departamentos responsables de la educación de todas las Comunidades Autónomas que, de forma continuada, han desarrollado numerosos programas e iniciativas para la integración de estas tecnologías en el ámbito educativo.
En esta revisión, el marco se ha alineado con las propuestas autonómicas, estatales y europeas sobre competencias digitales con el objetivo de incorporar el conocimiento y la experiencia adquiridos y facilitar la convergencia en la creación de un Espacio Europeo de Educación en 20253 . Respecto al desarrollo digital, el contexto general está delineado en la Comunicación de la Comisión Europea Brújula Digital 2030: el enfoque de Europa para el Decenio Digital (COM 2021, 118 final)4, que desarrolla las acciones de la estrategia Configurar el futuro digital de Europa (COM/2020/67)
Las **competencias digitales** se refieren a un conjunto de habilidades y conocimientos necesarios para utilizar de manera eficaz, crítica y segura las tecnologías digitales en diversos contextos. Estas competencias incluyen, pero no se limitan a, la capacidad de:
1. Usar herramientas digitales**: Desde el manejo básico de software (como procesadores de texto o aplicaciones de hoja de cálculo) hasta el uso de plataformas más complejas (como software de diseño, análisis de datos, o programación).
2.Buscar, evaluar y gestionar información: Ser capaz de encontrar información en línea, evaluar su fiabilidad y gestionar de manera eficiente la información y los datos disponibles.
3. Comunicarse y colaborar en línea**: Utilizar tecnologías para interactuar con otras personas, ya sea a través de correos electrónicos, redes sociales, videoconferencias u otras plataformas colaborativas.
4. Protegerse en el entorno digital**: Conocer las medidas de seguridad para proteger la privacidad y seguridad personal, como el uso de contraseñas seguras, evitar fraudes en línea, o reconocer amenazas como el phishing o malware.
5. Crear contenido digital: Desarrollar contenido original, ya sea a través de la escritura, la creación de videos, el diseño gráfico, o el desarrollo de aplicaciones y programas.
6. Desarrollar pensamiento crítico y ético: Reflexionar sobre el impacto de las tecnologías en la sociedad, así como actuar con responsabilidad y ética en el uso de herramientas digitales.
Las competencias digitales no solo son importantes en el ámbito profesional, sino también en la vida cotidiana, ya que las tecnologías digitales están presentes en casi todos los aspectos de nuestra sociedad, desde la educación hasta la gestión personal o el acceso a servicios públicos.
Además, las competencias digitales son esenciales para la participación activa en la sociedad digital moderna, permitiendo a las personas no solo ser consumidores de tecnología, sino también creadores, contribuyentes y ciudadanos responsables en un entorno digital global.
COMPETENCIAS