"La educación es una pequeña semilla que se planta cuando somos pequeños pero que debe regarse toda la vida”
Paulo Freire
A partir del área de las Ciencias Naturales y los espacios curriculares de Agro y Ambiente, se busca a través de este proyecto institucional la utilización de la huerta escolar como recurso de aprendizaje de manera transversal en las distintas asignaturas del ciclo escolar. El proyecto incluirá un trabajo en el aula y un trabajo a realizar propiamente en la huerta, donde el estudiante aplicará los conceptos teóricos aprendidos a la toma de decisiones en el manejo de un agroecosistema a pequeña escala. En definitiva, la huerta le permite al estudiante de cada año aprender los temas específicos, pero aprender haciendo.
A lo largo de todo el año, y a través de diferentes trayectos formativos, iremos complejizando y completando la tarea sobre la huerta que ya comenzamos a trabajar en 2021
Propio de la Orientación en Agro y Ambiente que posee el colegio, el proyecto Nuestra Huerta es una actividad transversal llevado a cabo tanto en el Ciclo Básico como así también en el Ciclo Orientado.
En este proyecto articulan Biología (1°, 2° y 3° Año), Recursos Naturales (3° Año), Agroecología (3° Año), Sistemas Agroambientales (3° y 4° Año), Biotecnología y Nanotecnología (4° Año) y Contaminación y Tratamiento de Efluentes (4°Año).
Se planificaron 3 Trayectos, uno por cada trimestre en los cuales se desarrollaron y abordaron diferentes temáticas desde los diferentes espacios curriculares, logrando finalizar cada trayecto con determinados productos finales que dan cuenta del trabajo realizado por los estudiantes en cada sede.
Creemos que este tema, puede ser un como recurso didáctico y alternativa innovadora y motivadora en la educación del estudiantado, ya que los acerca al entorno natural, pudiendo observar, descubrir, experimentar, valorar y trabajar en equipo, además de desarrollar los contenidos y objetivos propuestos y establecidos en la currícula de la institución.
El presente trabajo se centra en la construcción de un huerto escolar ecológico, a través de la cual buscamos que los estudiantes se motiven a realizar un aprendizaje activo y vivencial, abriendo un amplio campo de conocimientos relacionados con la nutrición, el medio ambiente, la alimentación y las áreas curriculares; como desarrollar hábitos y actitudes de respeto a partir del trabajo colaborativo.
La agricultura extensiva trae como consecuencia que la tierra y sus productos pertenecen a unos pocos (situación que resulta muy evidente en las sedes en las que se encuentra emplazada nuestra institución). Esto nos aleja del placer creativo ligado al trabajo de la tierra, para beneficio propio. Por ello, resulta necesario incentivar a nuestros estudiantes para que se acerquen a la naturaleza con una visión sustentable, en la cual la producción y el beneficio económico no sean el único objetivo.
El trabajo de la tierra con sabiduría, cuidando de ella como parte nuestra, permite darle la importancia que merecen las plantas, siendo estas las generadoras de oxígeno, purificadoras de aire y gran fuente de nutrientes, encabezando la cadena alimentaria como productoras y dando origen al ciclo de la materia. La huerta escolar posibilita analizar de manera crítica los modelos productivos y nuestras propias prácticas cotidianas, en conflicto permanente con la integridad de los ecosistemas.
Consideramos que el trabajo con la tierra nos acerca a reconocernos como parte del ambiente evidenciando una producción distinta, que nos sensibiliza con otra forma de vida. La producción de alimentos ambientalmente amigables rescata conocimientos ancestrales de la cultura vinculados con conocimientos científicos, nos da la posibilidad de acercar a los estudiantes a estrategias productivas sustentables que rescatan las potencialidades de la propia naturaleza.
También trabajamos e incentivamos la soberanía alimentaria en cada una de las regiones en donde se encuentran las sedes de la institución, como decíamos en el párrafo anterior, rescatando las prácticas culturales de cada una de ellas, revalorizándolas para el presente y la posteridad.
La idea de este trabajo es presentar un proyecto institucional que utilice a la huerta escolar como recurso de aprendizaje de manera transversal en las distintas asignaturas del ciclo escolar. El proyecto incluirá un trabajo en el aula y un trabajo a realizar propiamente en la huerta, donde el estudiante aplicará los conceptos teóricos aprendidos a la toma de decisiones en el manejo de un agroecosistema a pequeña escala. En definitiva, la huerta le permite al estudiante de cada año aprender los temas específicos, pero aprender haciendo.
Finalmente, el trabajo de huerta nos permitirá, a través del uso de las TIC, facilitar la interacción entre estudiantes del mismo año y de diferentes años, a través del intercambio de experiencias y la creación colectiva de una bitácora de trabajo. Con ello podemos decir como manifestó Paulo Freire: "La educación es una pequeña semilla que se planta cuando somos pequeños pero que debe regarse toda la vida”. La educación y la agricultura siempre van de la mano, en sentido figurado y en la práctica.