La energía es uno de los conceptos fundamentales en las ciencias. Interviene en el tratamiento de numerosos temas en campos disciplinares muy diversos, como en el estudio de la fotosíntesis, las reacciones químicas o el funcionamiento de los motores. El concepto de energía es transversal en el currículo, y se trabaja en los distintos niveles educativos y dentro de diversas materias. Esta transversalidad lo convierte en un concepto clave (Doménech, 2001), pues, trabajado de manera adecuada, permite conectar estos distintos campos para acompañar al alumnado en la construcción de interpretaciones holísticas y conexas del mundo.
Desde el punto de vista de la formación ciudadana, los temas relacionados con la energía constituyen problemáticas fundamentales para comprender el funcionamiento de nuestro mundo y la posibilidad de que el desarrollo humano siga un camino sostenible. A la vez, se trata de un concepto complejo, difícil de entender. Tal es así que, en palabras del físico Richard Feynman:
“Es importante darse cuenta de que en la Física actual no sabemos lo que es la energía. No tenemos un modelo de energía formada por pequeñas gotas de tamaño definido. No es así. Sin embargo, hay fórmulas para calcular cierta cantidad numérica y cuando las sumamos todas siempre encontramos el mismo número”. (Feynman y cols., 1987, pp. 42 y 43)
A partir del desarrollo de este proyecto que tendrá 3 tramos de formación, se busca que los estudiantes aborden una temática compleja y con impacto social, reconociendo la relevancia de su abordaje y cumpliendo un rol activo en la planificación de acciones y el análisis crítico de cuestiones sociales que se relacionan con ella.
A continuación desglosamos los temas de cada uno de los trayectos, que desde el área de las ciencias exactas y naturales, con tema central sobre La energía, se buscará articular con otros espacios curriculares y de saberes diversos, que integren las distintas dimensiones del conocimiento, así como de formas de actuar y decidir respecto del mundo. Esto significa mucho más que abordar las teorías y los modelos científicos más aceptados: implica incidir en las miradas de nuestra realidad, que luego permiten actuar en y sobre ella.