Introducción
¿Qué vamos a contar?
¿Qué vamos a contar?
Ciencia, juego y propaganda: los juguetes de la Guerra Fría es una exposición virtual que reflexiona sobre el papel de los juguetes como instrumentos de propaganda y transmisión de valores entre los años 1948-1991.
Las grandes potencias de los dos bloques, Estados Unidos y la Unión Soviética, crearon enormes aparatos de promoción política, económica y social que permearon en todas las esferas de las vidas públicas y privadas, incluyendo los espacios de la cultura, la educación y la ciencia. Los juguetes, indicados para el divertimento y aprendizaje de la infancia y de la juventud, incorporaron también otros elementos ajenos a este fin y que estuvieron íntimamente relacionados con la proyección exterior de una imagen construida a medida de los sistemas económicos e ideológicos de cada bloque.
Los juguetes son artefactos representativos de la instrucción pública del momento. Además de promover las vocaciones científicas y la defensa del proyecto político común, proyectan valores e ideología en la formación de la ciudadanía. Por un lado, acercando el conocimiento y la práctica científicos en una clara reivindicación de la prosperidad nacional y la superioridad de las sociedades que las genera; por el otro, fijando unos valores comunitarios que son establecidos como irrenunciables para alcanzar la prosperidad.
Hay numerosas coincidencias y paralelismos en cuanto a los tipos de juguetes, pues son representativos de uno de los espacios de fricción más singulares entre ambos bloques: la ciencia y la tecnología. Encontramos numerosos ejemplos en los campos de las ciencias experimentales, las matemáticas, la física, la astronáutica, la medicina y las tecnologías de la construcción.
Sin embargo, sí existen diferencias en cuanto al diseño, los materiales y el contexto socioeconómico que les dan sentido. Y esto es muy importante porque entender los juguetes en su contexto revela las diferencias que subyacen junto a los discursos que los promueven. Si bien la mayoría de éstas tienen que ver con los valores que le son propios al capitalismo y al comunismo, son los diseñados para las niñas los que incorporan una mayor carga social simbólica. Las libertades individuales y la igualdad de oportunidades centraron debates intensos que guiaron muchas de las campañas propagandísticas de la época.
Caricatura sobre el pulso entre Khruschev y Kennedy por las discrepancias durante la crisis de los misiles de Cuba. Fuente: alphahistory.
Había necesidad por trasladar a todos los niveles el desarrollo científico, tecnológico y militar porque éste había alcanzado el estatus de hito cultural. Los juguetes eran los vehículos idóneos para introducirlos en todos los hogares y con ello sugestionar a la población para que apoyara la financiación de costosos proyectos como la carrera espacial. Padres e hijos convivían con objetos que no sólo servían para el aprendizaje de la prole, sino que visibilizaban el progreso.
Los juguetes, en definitiva, no son testigos inertes de la historia. Detrás de ellos hay procesos muy complejos que se diseñan vertical y horizontalmente. Nos permite ver las ideas dominantes de cada momento y cómo estas se van transformando con el paso de las décadas. Y es que jugar no implica sólo entretenimiento, sino que también aprender competencias útiles para la edad adulta, comprender la sociedad a la que se pertenece y adquirir habilidades que saber desarrollar en la edad adulta en tanto ciudadanos con derechos y obligaciones.