Cartel promocional de Cold War TV Series de la CNN con J. F. Kennedy y N. Kruschev. Autor: CNN.
¿Qué es la Guerra Fría?
La Guerra Fría (1948-1991) fue un periodo marcado por la coexistencia de dos bloques internacionales opuestos: el capitalista occidental y el comunista oriental.
Las potencias hegemónicas del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética, establecieron pronto los ejes ideológicos para cada modelo, así como la consecuente configuración política, económica y social que debían adoptar los países alineados bajo su protección y mando. Como era de esperar, esto derivó rápidamente en una tensa rivalidad y en una carrera armamentística nuclear que, aunque tenía evidentes intenciones disuasorias, por primera vez suponía una amenaza para la vida humana en la Tierra.
Este orden bipolar llegó a su fin con el colapso del sistema comunista y la disolución de la URSS en 1991; a partir de entonces, Estados Unidos ha ostentado una primacía que sólo en las últimas décadas China está comenzando a disputar. Es lo que se ha venido a denominar Guerra Fría 2.0.
Este mapa se centra en la división entre los bloques comunista y capitalista, así como en los países no alineados y otras zonas de conflicto. La zona roja representa a los países comunistas y sus aliados, liderados por la Unión Soviética (URSS). La zona azul representa a las democracias occidentales y sus aliados, liderados por los Estados Unidos (EE. UU.).
La zona amarilla del mapa representa a los países no alineados, que buscaron mantenerse neutrales durante la Guerra Fría y no se adhirieron formalmente a ninguno de los dos bloques. Además el mapa señala conflictos relevantes de este período: la Crisis de los Misiles en Cuba, la Guerra de Vietnam, el Golpe militar en Chile, el Apartheid en Sudáfrica, y algunas guerrillas comunistas y anticomunistas.
¿De dónde viene el término "Guerra Fría"?
El término “Guerra Fría” fue acuñado por Walter Lippman en 1947 para describir el nuevo escenario internacional abierto tras el final de Segunda Guerra Mundial. Una etapa que no derivó en un enfrentamiento directo pero que sí se trasladó a numerosos conflictos nacionales como los de la Guerra de Corea (1950-1953), la Guerra de Vietnam (1955-1975) o la Guerra Afgano-Soviética (1979-1989). Quizás el momento más crítico llegó con la Crisis de los Misiles de Cuba (1962), cuando sólo gracias al diálogo entre John F. Kennedy y Nikita Jrushchov a través del “teléfono rojo” y a la diplomacia directa se pudo evitar lo que parecía una incipiente guerra nuclear mundial.
El poder de la propaganda
De forma paralela se abrió también una guerra cultural en la que la propaganda tuvo un papel protagonista. Las estrategias para influir sobre la opinión pública fueron diseñadas para convencer de la superioridad del modelo propio y de sus bondades para con la ciudadanía. Los mensajes fueron articulados a través de los medios de comunicación tradicionales como la radio, la televisión, el cine o la prensa, pero también en la educación, en los centros de trabajo, en los espacios para el ocio o en las artes.
Cold War. Fuente: Lunatunes-d15uxc7
Desde los Estados Unidos se promocionó el moderno modelo de vida democrático (Modern Way of Life) y el sueño americano (American Dream) como dos hechos consustanciales de adoptar y asumir el capitalismo. En contraste, se esbozaron unos modos de vida soviéticos regidos por la falta de libertades, la autocracia y la escasez de productos para el consumo. Qué duda cabe, este consumismo transformó las sociedades occidentales (un buen ejemplo lo podemos ver en los hogares) y dio un espaldarazo definitivo al desarrollo industrial y al neoliberalismo.
La propaganda de la URSS se centró en promover la ideología y los valores marxistas-leninistas, en glorificar el modo de vida soviético y en dirigir a toda la población desde el Estado hacia la prosperidad colectiva. Por esta razón se criticaba el imperialismo del capitalismo extractivo y la opresión que este suponía para los países pobres del ahora redefinido como Tercer Mundo. La ideologización de toda la sociedad perseguía mantener la sociedad a salvo de la contaminación extranjera.
Vivir durante la Guerra Fría
La vida de la población durante las décadas de la Guerra Fría estuvo sometida a grandes presiones que podían materializarse o circular implícitas. Por ejemplo, en el plano de la educación-instrucción de la infancia se hacía visible en todos los ámbitos.
Desde la elección de los contenidos apropiados de las materias escolares a los modos de aprendizaje en las aulas, las técnicas de relación interpersonal que debían ser aprendidas o las formas de juego. Los juguetes se convirtieron, en efecto, en un vehículo para la doctrina y la interiorización de valores y sentimientos: las formas de entender la vida capitalista y comunista pueden leerse a través de los juguetes que circularon durante estos años. Esta exposición, que sondea en los discursos asociados a los juguetes científicos y tecnológicos, pone en evidencia todos estos procesos de construcción social.