Es el sector de mayor magnificencia, se puede identificar el ensanche de la calle principal destacándose la pavimentación de la misma con el uso de piedras martelinadas, quedando de esta manera una cruz planteada en la planta de la necrópolis.
Se reemplaza la cruz de madera de la entrada, por la portada italianizante en forma de hemiciclo, cuya puerta principal estaba coronada por una Piedad proyectada por el artista plástico azuleño Alberto López Claro y realizada por el escultor Carlos Dusio.
Las bóvedas de este espacio son de gran envergadura, es un abanico de cúpulas, bronces, vitrales, frisos, molduras y mármoles. El eclecticismo y los estilos neogótico, neoclásico, romanticismo italiano, neo románico, art-nouveau, art-decó y el colonial los estilos más elegidos, como un símbolo de vanidad ante la muerte.
Llegan los primeros arquitectos locales con nuevas influencias inspiradas en la Exposición Universal de París de 1900. Hay nuevos sistemas constructivos, monumentalidad, otras perspectivas y solidez.
Es un momento histórico particular, cambia la composición poblacional. Azul es declarada ciudad en 1895, con una pujante economía agro ganadera, las familias que emplazan sus muertos en este sector son las que concentran el poder político, económico, industrial y militar.