Es el sector más antiguo del cementerio, su portada consistía en una gran cruz de madera y su perímetro estaba rodeado por rejas artesanales. La composición poblacional de entonces estaba compuesta por migrantes de otras provincias, pardos, algunos negros y población originaria. Es el momento que llegan los primeros franceses y españoles.
En esta área encontramos cuatro sectores rectangulares planteados para enterramientos de tumbas en tierra, los mismos se delimitan por la calle principal y una única calle perpendicular a ésta. Sobre estas calles se encuentra el sector bóvedas, que se amplía hacia la derecha. Allí se encuentra la bóveda más antigua de la necrópolis (1862), perteneciente a la familia de Marcelino Riviere, inmigrante francés propietario del primer molino harinero hidráulico de Azul “La Estrella del Norte” que se encontraba a la vera del arroyo Azul.
En este sector encontramos casi 30 bóvedas que denominamos románicas por la técnica de bandeado de mármoles para su revestimiento exterior.