Esta portada fue inaugurada en 1938, obra proyectada por el arquitecto e ingeniero Francisco Salamone (1897-1959), quién cambió el paisaje bonaerense, utilizando nuevos materiales, diseños y formas de apropiación del ambiente. En 5 años realiza más de 65 obras en 25 municipios bonaerenses.
El gran “Portal del Cementerio Único de Azul”, marca el límite entre la ciudad de los vivos y la de los muertos, donde la impronta única Salamónica se manifiesta en todo su esplendor. Su particular estilo aúna elementos del art decó, monumentalismo, futurismo industrial, cubismo, la escuela Bauhaus y lo escenográfico.
Es una composición simétrica coronada por la sigla R.I.P (Requiescat In Pacem) y una cruz central revestida de caliza negra (micrita); estas letras están acompañadas en sus extremos con figuras ornamentales que representan lámparas votivas (fuego eterno) y la escultura de San Miguel Arcángel. Considerado el “Guerrero espiritual”, la iglesia católica le reconoce cuatro labores fundamentales: enemigo de Satanás; ángel de la muerte que ofrece a las almas la oportunidad de redimirse antes de morir; pesar las almas en una balanza el día del Juicio Final; guardián de la Iglesia Universal
El eje central de la portada coincide con el acceso principal. El ángel se desplaza hacia adelante en un volumen individual. La mayor altura de la obra son 23 metros en el extremo de la cruz, situada sobre la letra I. Su desarrollo de frente llega a los 43 metros.
En el interior de la portada encontramos recintos para las oficinas administrativas de la necrópolis; un oratorio, donde se destaca el retablo realizado en mortero de fondo verde de características Art Decó y un Cristo crucificado, diseñado por Salamone y realizado por el escultor Santiago Chierico. Otro espacio diseñado en su interior es el crematorio, si bien nunca estuvo en funcionamiento, en él se pueden observar elementos de avanzada arquitectura industrial.
Esta portada fue declarada Monumento Histórico Nacional por el decreto 1138/2014.