La distribución de la grasa en el cuerpo puede variar según factores genéticos, hormonales, estilo de vida y otros factores individuales.
En términos generales, la grasa se puede dividir según sus depósitos:
Grasa visceral o intraabdominal: es la grasa que se encuentra alrededor de los órganos internos de la cavidad abdominal. Aunque no es visible desde fuera, es la más perjudicial para la salud. ¿Por qué?
Las células grasas presentes en la región abdominal se encuentran resguardadas entre los órganos, lo que limita su capacidad para almacenar grandes cantidades de grasa. Esta situación podría parecer ventajosa, dado que implica que los órganos acumulan menos grasa. Sin embargo, la realidad es diferente: el exceso de ácidos grasos, la forma más simple de grasa, se almacena en otras áreas del cuerpo. Estas incluyen:
Los músculos y el hígado, lo que puede desequilibrar el metabolismo de los hidratos de carbono, volviéndolo menos receptivo a la insulina. Como consecuencia, los órganos absorben menos glucosa, lo que resulta en un aumento de los niveles de azúcar en la sangre, un fenómeno conocido como resistencia a la insulina. Si este problema persiste, puede desarrollarse diabetes.
Corazón, el exceso de grasa también puede afectar al corazón, alterando su capacidad de bombear sangre de manera eficiente.
Grasa corporal central (androide): es la grasa que se sitúa en la zona superior del cuerpo, es decir, tronco y abdomen. Es la más visible.
Tanto el aumento de la grasa visceral como de la grasa central siempre conlleva cambios en la estructura del TA.
Cuando las células adiposas se saturan de grasa, la red de vasos sanguíneos que las rodea se expande, por lo que es necesario generar más vasos sanguíneos para suministrar sangre a todas las células grasas. Si este proceso no es adecuado o se prolonga en el tiempo, las células adiposas pueden experimentar una deficiencia de oxígeno y, en última instancia, morir. Este evento desencadena una respuesta inflamatoria, ya que las células adiposas muertas atraen células inflamatorias.
Es importante destacar que la grasa visceral tiende a liberar más sustancias inflamatorias en comparación con la grasa central.
Grasa corporal inferior (ginoide): es la grasa que se sitúa en la parte del abdomen inferior, caderas, glúteos y los muslos. Es la distribución de grasa menos perjudicial para la salud.
Por lo tanto, aunque dos personas tengan obesidad, no existe el mismo riesgo si la acumulación de esa grasa es visceral o abdominal a que si esa acumulación de grasa proviene de la región inferior (caderas y muslos). Además de si la alimentación es de CALIDAD, que una alimentación basada en comida ultra procesada/ rápida.