Tratamiento para habilitar la atención
Uno de los principales síntomas relacionados con el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) tiene que ver con las dificultades en los procesos atencionales. Los niños y niñas con inatención tienen muchas dificultades para realizar una misma actividad durante un periodo de tiempo relativamente prolongado, se aburren enseguida, se distraen y empiezan a pensar en otras cosas. La inatención hace que cualquier estímulo o situación que se cruce en su camino le lleve a perder la concentración olvidándose de lo que estaba haciendo, dejando las cosas a medias.
Las dificultades pueden abarcar diferentes subtipos de atención. Así, la atención focalizada se vería afectada en aquellas tareas en las que necesita centrar su atención en un estímulo concreto, observando lo que comúnmente conocemos como tendencia a la distracción. También pueden darse problemas a la hora de mantener una respuesta conductual durante una actividad continua o repetitiva, o una falta de inhibición de respuesta frente a estímulos novedosos, en lo que interviene la atención sostenida. Además, se pueden observar dificultades a la hora de elegir un estímulo relevante de entre todos los existentes (ignorando los no relevantes) y focalizando en él, es decir, en la atención selectiva. Por último, la atención alterna y la atención dividida, al ser procesos más complejos que los anteriores también se podrían ver afectados. La atención alterna se define como la capacidad de alternar el foco de atención entre varios objetivos diferentes permitiendo pasar de una tarea a otra sin compartirlas ni confundirlas, mientras que la atención dividida sería la capacidad para atender a diferentes estímulos exteriores y mantener diversos focos de atención.
Todas estas disfunciones afectan a los menores en diversas facetas de su desarrollo. Por ejemplo, a nivel académico, viendo su rendimiento disminuido (más aún cuando la información presentada es compleja y abundante), a lo que hay que añadir la falta de motivación que esto termina produciendo en el menor, así como situaciones frecuentes como no anotar tareas en su agenda o la no finalización de actividades (no solo a nivel académico).
El tratamiento para habilitar la atención consiste en el entrenamiento de los procesos atencionales afectados, mediante ejercicios de estimulación cognitiva que requieran de la participación de los mismos, así como el aprendizaje de diferentes estrategias compensatorias que faciliten el día a día del menor. Para ello, nos servimos de programas de trabajo específicos adaptando los objetivos a cada caso concreto, así como diversos tipos de recursos en los que participan todos los sentidos (audiovisual, manipulativo, etc.).
Reeducación psicopedagógica
Se trata de una intervención psicoeducativa específica orientada a alumnos de cualquier etapa (primaria y secundaria) que presentan alguna dificultad concreta en el aprendizaje, generalmente por la presencia de un trastorno específico como puede ser Dislexia, Discalculia, TDAH, TEL (Trastorno Específico del Lenguaje, TANV (Trastorno de Aprendizaje No Verbal), TEA (Trastornos del Espectro Autista), etc., aunque también es útil y beneficiosa para aquellos niños y jóvenes que desean potenciar su rendimiento (en ausencia de dificultades específicas de aprendizaje u otros problemas emocionales), así como para alumnos con altas capacidades.
No se trata de un refuerzo escolar, porque no se centra exclusivamente en el rendimiento académico, sino que interviene además en los aspectos emocionales y conductuales. Fomenta una mejora de la autonomía, autoestima, de la percepción de autoeficacia, de la motivación y de aquellos comportamientos y hábitos que facilitan una adecuada rutina de estudio o trabajo. A su vez, promueve la disminución o eliminación de aquellas conductas que interfieren o dificultan el desempeño.
Habitualmente es llevada a cabo por profesionales de la psicología, pedagogía o por psicopedagogos que cuentan con formación específica en los diferentes trastornos infantiles y de aprendizaje, siendo conocedores de sus peculiaridades y de las diferentes estrategias de intervención.
La reeducación psicopedagógica estimula diferentes habilidades cognitivas (atención, memoria, percepción, orientación temporal y visoespacial, lenguaje, razonamiento, metacognición, planificación, flexibilidad cognitiva, etc.). Se basa en fomentar la generación y generalización de estrategias y en el desarrollo de recursos propios, a partir de sus potencialidades, que permitan compensar y mejorar las áreas donde el rendimiento es deficitario o mejorable. Conllevará una mejora del rendimiento académico a medio-largo plazo.
Técnicas de estudio
En numerosas ocasiones, los bajos resultados académicos no son fruto de dificultades de aprendizaje, sino de una baja motivación y la ausencia de una planificación adecuada de cara a las tareas y el estudio en casa. También se pueden deber al desconocimiento de las técnicas de estudio.
Las técnicas de estudio son herramientas indispensables que todo estudiante debe conocer y saber utilizar para mejorar y optimizar el trabajo de la materia escolar en casa. No se trata simplemente de saber hacer esquemas y resúmenes, las técnicas de estudio van más allá.
A través de esta actividad, se pretende que los alumnos aprendan cuáles son las técnicas de estudio, cómo se utilizan, cuándo es correcto utilizar cada estrategia y, sobre todo, que descubran que aprender a usarlas correctamente supone un esfuerzo memorístico menor y un mayor rendimiento en las asignaturas.
Algunos de los apartados que tratamos en la enseñanza de estas herramientas son: el ambiente de estudio, la motivación, la planificación, la comprensión, el trabajo de los textos (lectura, anotaciones, subrayado, esquema, resumen), la memorización y los repasos, el afrontamiento de los distintos tipos de exámenes, la presentación de trabajos y cuadernos, las exposiciones orales, coger apuntes, y otras muchas. Las sesiones siempre son adaptadas a las capacidades y el ritmo del alumno, de manera que pueda comprender y aprender al mismo tiempo que las practica.
Habilidades sociales y resolución de conflictos
Las habilidades sociales son un conjunto de comportamientos, actitudes y competencias que nos permiten interactuar de manera efectiva con los demás. Para los niños con TDAH y trastornos asociados, el desarrollo de habilidades sociales puede resultar un desafío adicional debido a sus dificultades para prestar atención, regular sus impulsos y controlar su comportamiento. Algunos de los objetivos que abarcamos en esta sección tienen que ver con fomentar los límites y normas, la identificación y expresión de emociones, las técnicas de autocontrol y resolución de problemas, conocer los estilos de conducta (especial atención al estilo asertivo), entrenar las habilidades sociales básicas (iniciación social, conversación, relación con adultos, cortesía y amabilidad...), trabajar el locus de control interno, mejorar la autoestima, y otros muchos.
Se trata de una actividad grupal anual, donde los miembros del grupo rondarán edades similares. Quienes están interesados en iniciar esta terapia pueden ser incluidos en un grupo ya abierto o en uno nuevo, en función de las familias que estén en su misma situación y bajo criterio y decisión de nuestros profesionales.
En cuanto a la metodología de control de conducta durante las sesiones, trabajamos utilizando contingencias, uso de refuerzo positivo, técnicas de modificación de conducta (modelado, extinción, aproximación sucesiva, moldeado...), etc.
El intercambio de comunicación entre la familia y el profesional es muy importante, por eso, esta terapia incluye sesiones de padres (fecha y frecuencia a determinar por el profesional) en las que se otorgan explicaciones de qué y cómo se ha trabajado, dando pautas de manejo de conducta generales, de comunicación, etc.
Taller de capacidades
Se trata de un taller que consiste en potenciar las capacidades de cada uno de los participantes a través de diferentes proyectos que se le propondrán. Con ello, procuramos que cada uno asuma sus fortalezas y aprenda a ponerlas en valor. Además, también se estimulan aquellas habilidades en las que se necesite mejorar.
Esta forma de trabajar basada en el juego, los proyectos, la comunicación, etc., es importante para que ellos aprendan a la vez que se divierten. Al ser una actividad desarrollada en grupo, tenemos la posibilidad de seguir desarrollando y reforzando aspectos sociales. Además, fomentamos la imaginación, la toma de decisiones, y el respeto hacia los demás al exponernos a situaciones de interacción con los demás.
Una forma de trabajar las inteligencias múltiples para alcanzar objetivos propuestos.
Logopedia
Sesiones encaminadas al estudio, prevención y tratamiento de las dificultades de habla, voz, audición, lenguaje oral y/o escrito que pueda presentar el/la menor y que pueden afectar y entorpecer tanto su comunicación como su aprendizaje.
Disfonía, disartria, dislalia, disgrafía, dislexia, trastorno específico del lenguaje... son algunas de las dificultades que muchos niños/as presentan y que se trabajan en este tipo de sesiones.
Consulta de psicología
En las sesiones de psicología abrimos un espacio en el que poder tratar y trabajar aquellas preocupaciones que llevan a nuestros usuarios a buscar el camino para sentirse mejor a nivel emocional, social, familiar...
Ofrecemos consultas individuales tanto para menores como para adolescentes y adultos; también realizamos intervención con familias (con el núcleo familiar) donde nos centramos en aquellas dinámicas que puedan ser causa de problemas o desafíos diarios, buscando la mejora de las relaciones entre los miembros mediante una comunicación y trato positivos, así como un trabajo preventivo de futuras problemáticas.
Cualquiera de nuestros psicólogos o psicólogas, altamente cualificados y con experiencia, se encargará de llevar a cabo estas sesiones, atendiendo escrupulosamente a los criterios deontológicos de privacidad y confidencialidad de las familias, a través de un trato cercano y de confianza, de manera que se puedan sentir tranquilos y gratamente atendidos.
Psicomotricidad
La psicomotricidad se centra en la relación entre el movimiento corporal y los procesos cognitivos, emocionales y sociales. Se ocupa del estudio y desarrollo de las habilidades motoras, perceptivas y emocionales de una persona, así como de su integración en su entorno.
En el contexto infantil, la psicomotricidad desempeña un papel crucial. Algunos niños a menudo presentan dificultades en el ámbito psicomotor, como la coordinación motora, el equilibrio, la planificación de movimientos y el control de la energía y los impulsos.
Trabajar la psicomotricidad en estos casos resulta beneficioso por varias razones. En primer lugar, ayuda a mejorar la coordinación y el control motor, lo que puede contribuir a que realicen sus tareas diarias con mayor eficiencia y autonomía. También facilita el desarrollo de habilidades perceptivas (espacial, temporal...), fundamentales para el aprendizaje y la comprensión del entorno.
Además, la psicomotricidad tiene un impacto positivo en la regulación emocional de los niños. A través del movimiento y la expresión corporal, los niños pueden aprender a identificar y gestionar sus emociones, así como a desarrollar una mayor conciencia de su propio cuerpo y sus límites. Esto les ayuda a controlar su energía y a regular sus impulsos, lo que a su vez contribuye a mejorar su atención y concentración.
Trabajar la psicomotricidad de manera regular también fomenta el juego y la interacción social. A través de actividades lúdicas y en grupo, los niños pueden desarrollar habilidades sociales, como la cooperación, la comunicación y la resolución de conflictos. Estas habilidades son especialmente relevantes para los niños con TDAH, ya que les permiten participar plenamente en situaciones sociales y establecer relaciones saludables con sus compañeros.
Desde Atenciona ofrecemos terapia de psicomotricidad tanto individualizada como grupal, además de un taller de "matro-motricidad" ideal para que papás y bebés disfruten juntos y donde el/la menor descubre nuevas sensaciones sin prisas ni lloros mejorando su desarrollo físico y psicomotor utilizando la presencia de los padres para conseguir que el niño esté feliz, relajado, tranquilo y con sensación de seguridad que solamente mamá y/o papá le proporciona gracias al vínculo natural entre ellos, que también se verá reforzado mientras se realiza la actividad.