Crunchyroll, Funimation, Hulu, Netflix, HIDIVE, VRV - Imagen: Gique Media
Crunchyroll, plataforma de streaming exclusiva de contenido anime, reportó un total de 121 millones de usuarios registrados y 5 millones de usuarios suscritos (pagos) alrededor del mundo en 2021.
El servicio llegó a Latinoamérica en 2012 y desde entonces continúa expandiendo su catálogo, el cual cuenta con más de 900 títulos anime en la actualidad.
El año pasado, entre aquellos más vistos en la región latinoamericana en esta plataforma se posicionaron series como Attack on Titan y Demon Slayer, las cuales también figuraron entre los diez animes más vistos en streaming en Japón, según estadísticas de GEM Partners.
Con el inicio de la pandemia por Covid-19 en 2020, el visionado de series anime aumentó.
En 2021 Netflix contó a The Economist que durante el 2020 más de 100 millones de hogares alrededor del mundo vieron al menos uno de los títulos anime en su catálogo, un 50% más que en 2019.
El confinamiento, para algunos, fue ideal para empezar a ver anime por primera vez.
Este fue el caso de Anthony Saa, quien afirmó: “Me quedé sin nada que ver, ya había acabado todas las series que tenía pendiente. Estaba esperando otros estrenos y bueno, me animé a ver anime”.
Para Luis Bond, crítico de cine, director y guionista, los servicios de streaming facilitan el acceso al visionado, haciendo que el acercamiento a la animación japonesa sea mucho más sencillo que en años anteriores.
La existencia del algoritmo, detalló Bond, permite al usuario obtener recomendaciones de contenido similar. De esta forma, si ya disfrutó de una serie anime, el propio servicio se encargará de apuntar hacia otro título que sea de agrado del consumidor.
"Es mucho más amigable, le permite descubrir nuevas historias", comentó.
Bond explicó que el boom del anime en los servicios de streaming implica una diversificación de productos dentro de la industria.
"Se abre el compás de negocio, (el anime) es un formato que está conviviendo más con nosotros", expresó.
Tanto Attack on Titan como Demon Slayer, dos de las series anime más reconocidas actualmente, son títulos cuyos derechos de transmisión en Hispanoamérica están a manos de Crunchyroll (si bien la segunda no es exclusiva, pues su primera temporada también está disponible en Netflix).
Obra de Hajime Isayama, la adaptación anime de Attack on Titan se estrenó en 2013 y en febrero de este año alcanzó el puesto 4 entre las series más populares de televisión en la web oficial de IMDb.
Desde enero se encuentra al aire la segunda parte de su arco final.
Demon Slayer salió al aire por primera vez en 2019. Entre la primera y segunda temporada de la serie, se estrenó la película Demon Slayer: Mugen Train en Japón en octubre de 2020.
En Latinoamérica y Estados Unidos esta llegó en abril del 2021.
De acuerdo con el portal What's On Netflix, durante su estadía en cartelera la cinta batió diversos récords.
Estos corresponden al ser la película más taquillera de todos los tiempos en Japón, ser la película anime más taquillera de la historia, la película animada más taquillera de 2020 y la película animada de clasificación R más taquillera.
Así, señala What's On Netflix, el filme recaudó más de 504 millones de dólares en todo el mundo.
La primera temporada de Demon Slayer llegó a Netflix Latinoamérica en abril del 2021, convirtiéndose en tendencia en distintos países de la región, en especial en el apartado específico de "Series".
Si bien Demon Slayer: Mugen Train no se estrenó en Venezuela, el panorama para los filmes de animación japonesa dentro del país en 2022 parece ser distinto.
La oferta de películas anime en la cartelera venezolana comenzó a repuntar durante el primer trimestre del año con estrenos tales como My Hero Academia: Misión Mundial de Héroes, Sword Art Online Progressive y Jujutsu Kaisen 0.
Al respecto, Bond explicó: "Las distribuidoras pueden apostar por traer anime porque hay una fanaticada potente".
"Hay una resignificación dentro de la cultura: ver anime es cool. Diez años atrás era sinónimo de nerd, gallo. Socialmente es mucho más aceptado y eso tiene que ver con el streaming", añadió.
Según Axios, ante la creciente demanda de contenido anime, más productoras tienen entre sus planes desarrollar animaciones originales o contar con este tipo de series en su catálogo dentro de la 'guerra del streaming'.
Sony Pictures Entertainment compró Crunchyroll por 1.2 billones de dólares a AT&T en agosto de 2021, con miras de fusionarlo con su propio servicio de streaming anime, Funimation.
Disney+ lanzó su propia serie anime Star Wars: Visions en septiembre de 2021, la cual contó con 9 historias originales inspiradas en el universo Star Wars. Para 2022 tiene pensado otras emisiones.
Netflix ha anunciado proyectos anime tanto en formato animado como live-action. El más reciente fue la confirmación de la producción de un anime de Scott Pilgrim Vs. The World.
Axios también señaló que AMC Networks compró la compañía Sentai Holdings, dueña del servicio de streaming concentrado en anime, HIDIVE.
Otras plataformas como Hulu, Amazon Prime Video y HBO Max también ofrecen variadas series de animación japonesa a sus suscriptores.
Vale decir que, con una mayor demanda, hay nuevos retos.
"A medida que la demanda global de anime continúa creciendo, también lo hace la necesidad de una mejor accesibilidad y selección", afirmó Julia Alexander, analista de estrategia en Parrot Analytics.
El streaming ha incidido no solo en la popularidad del anime sino también en la percepción que se tiene sobre el perfil de su consumidor. Grandes empresas tienen entre sus planes acuerdos que brindan una mayor diversidad de formatos en sus proyectos.